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martes, 30 de abril de 2019

¿Las familias van a la Escuela?


Talleres de Familia APSA. Una oferta de Calidad donde aprendemos familias y profesionales.













         

          Desde hace más de 20 años el Área Educativa de APSA realiza encuentros para familias, con el objetivo de abordar temas relacionados con la crianza y el desarrollo infantil.

       Desde entonces, la creación  de Talleres o Escuelas de familias se ha convertido en una alternativa para optimizar el desarrollo de la propia familia, mejorar la información  que poseen acerca de los distintos momentos evolutivos de sus hijos/as, ampliar el conocimiento que tienen los padres y las madres  sobre las diferentes alteraciones del desarrollo o conseguir herramientas eficaces para mejorar la comunicación y convivencia en el entorno familiar. El objetivo final, pues, es favorecer el sentimiento de autocompetencia en las familias como verdaderas protagonistas de la crianza.

    Las escuelas se  desarrollan en un ambiente cálido y de confianza,  pretenden favorecer que cada persona pueda participar libremente y de este modo se ponga el foco de atención en aquellos aspectos concretos que mejor se adaptan a sus inquietudes y necesidades reales.

    Por otra parte, a través de estas escuelas se fomenta la interacción entre diferentes familias con parecidas inquietudes, lo que favorece la comprensión y asimilación de su situación. En nuestra experiencia, las aportaciones que realizan los padres o madres que están pasando por experiencias similares son muy útiles y enriquecedoras para otras familias, ya que son muy cercanas y conectan emocionalmente entre ellas.

        Recogemos testimonios de lo que ha supuesto esta experiencia para algunas personas, que han participado en nuestras Escuelas de Familia.

          “Nos ha encantado la formación y recomendaciones que nos han dado en los cursos. Lo estamos poniendo en práctica paulatinamente con nuestro hijo, obteniendo muy buenos resultados. El Proyecto de Escuelas de Familia nos parece ejemplar y debería de continuar año tras año. Los padres lo agradecemos y nuestros hijos en el presente y futuro”

Patricia, mamá de Aitor.

        “Gracias a las Escuelas de Padres, no sólo hemos podido aprender más acerca de nuestro hijo y de cómo poder ayudarle, sino que nos ha dado la oportunidad de conocer más casos como el nuestro y sentirnos acompañados por grandes profesionales”.
Mila, mamá de Yago.

      “La labor que realiza APSA reuniendo en una charla a profesionales y abuelos, para comprender un poco mejor las distintas capacidades de nuestros nietos y de cómo podemos mejorar nuestra comunicación con ellos, es un gran paso hacia adelante. Pues el intercambio de opiniones y las propias vivencias de los Abuelos, enriquece a todos, sacando siempre conocimientos a través de las propias experiencias. Realizar estos talleres lo considero muy positivo, y creo que han de tener continuidad reglada”.
                                                        Víctor II, abuelo de Víctor III.

          Para el equipo de profesionales de APSA, estas Escuelas dan la posibilidad de llegar a un mayor número de  familias y detectar problemas asociados, que posteriormente pueden ser tratados de modo individual. Además, suponen un aprendizaje importante para nosotros como profesionales, aumentando  nuestra comprensión sobre las vivencias  de las familias, las necesidades reales en su día a día, y las diversas emociones a las que deben hacer frente. En muchas ocasiones, aprendemos trucos y estrategias que comparten con nosotros las familias que nos  enriquecen y permiten dar respuestas más prácticas y empáticas.

          “Estos talleres suponen  una gran oportunidad profesional y personal para poder intercambiar experiencias y vivencias con las familias”.
Carmen Martínez. Psicóloga.

         “Estos talleres permiten a los profesionales y a las familias experimentar que las dificultades, a veces, son compartidas”.

Paz García. Técnico en Audición y Lenguaje.

        “Las escuelas de familia nos dan la oportunidad de llevar a cabo un aprendizaje bidireccional. Por una parte, las familias se benefician de los conocimientos del o de la profesional, pudiendo obtener herramientas que faciliten el manejo de su vida diaria en familia. Por otra parte, el lo la profesional puede empaparse de la realidad de las familias, saber cuáles son sus necesidades, sus inquietudes, conocer e interesarse por la situación y las expectativas de la familia, empatizar y adaptarse a ellas, usando a su vez los conocimientos adquiridos, es la clave para el éxito de una escuela de familia, tanto para quien la recibe como para quien la imparte”.
María Concepción García. Psicóloga.


       Los temas que proponemos en las distintas Escuelas  pretenden abordar temas de interés para las familias y van modificándose en función de la respuesta que obtenemos por parte de nuestros usuarios. Del mismo modo, cada curso se aumenta la oferta disponible, gracias  a las sugerencias de los padres y madres y a la iniciativa de las profesionales que conocen muy de cerca las necesidades reales de las familias.

            A modo de ejemplo, citamos  algunas de las Escuelas que realizamos en el Área Educativa de APSA.

- Propuestas relacionadas con momentos claves en la crianza  que pueden interesar a cualquier familia y cuyo objetivo es dar unas pautas iniciales sobre aspectos muy concretos.

             “Cómo fomentar el desarrollo motor en las primeras etapas”
             “Hábitos de Alimentación en las primeras etapas”
             “¡Adiós pañal!”
               
-Otras escuelas pretenden abordar temas relacionados con aspectos esenciales en el desarrollo infantil y nos permiten reflexionar sobre cuestiones tan importantes como nuestro estilo educativo o la interacción con nuestras hijas e nuestros hijos.

         "Cómo fomentar la autonomía de nuestros hijos e hijas"
         “¡Portarse bien! Cómo favorecer conductas Adecuadas en nuestros hijos e hijas”
         “Educar con inteligencia emocional"
             "Parentalidad positiva: mejor dialogar que gritar”
         "Educar en la resiliencia: Aprender a superar obstáculos”

-Algunas de nuestras escuelas van enfocadas a colectivos más concretos y pretenden abordar cuestiones de interés para familias que atraviesan situaciones parecidas. De este modo se comparten experiencias similares que resultan enriquecedoras y reconfortantes para el grupo.

           “Comprendiendo el Trastornos del Espectro Autista”
          “La importancia del Apoyo Visual ante las dificultades en la Comunicación”
           “La dificultades de Alimentación con base sensorial”
         "¡Hablemos de duelo: separación de los padres, pérdida de familiares”

-Suelen tener muy buena acogida algunas escuelas sobre la dinámica familiar:

             "Hermanos aliados en la educación”,
             "Mi papel como abuelo y abuela".

- Además, algunas escuelas ofrecen la posibilidad de conocer servicios que ofrece la asociación y que son menos conocidos para las familias.

             “Conociendo la Integración Sensorial”
             “Tod@s al Agua. Conociendo la Hidroterapia”

                    Te animamos a que participes en nuestras escuelas, puedes informarte a través del Facebook, de la Web de APSA o de forma presencial en cualquiera de nuestras sedes.


Bibliografía.

Apoyo a Familias. Orientaciones para la Calidad. FEAPS. 2001

De Linares, C. “Bases de la intervención familiar en atención temprana” y “programas de intervención familiar”. Pérez López, J y Brito de la nuez, A. Manual de Atención Temprana. Pirámide. Madrid. 2006


Mónica Ferrer Puche
Técnico  Atención Temprana. CDIAT – APSA  Alicante

Ana Miranzo Gambín.
Logopeda. CDIAT – APSA  Alicante



miércoles, 17 de abril de 2019

ATENCIÓN TEMPRANA, MÁS QUE UNA ATENCIÓN!!!


Se entiende por Atención Temprana el conjunto de intervenciones, dirigidas a la población infantil de 0-6 años, a la familia y al entorno, que tienen por objetivo dar respuesta lo más pronto posible a las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños con trastornos en su desarrollo o que tienen el riesgo de padecerlos. Estas intervenciones, que deben considerar la globalidad del niño, han de ser planificadas por un equipo de profesionales de orientación interdisciplinar o transdisciplinar. (Libro Blanco Atención Temprana, 2005)


La atención temprana es un servicio que trabaja por la prevención, diagnóstico y tratamiento de niños y niñas en edades comprendidas entre los cero y seis años con necesidades especiales. ¿Cuáles son las necesidades especiales que acuden a atención temprana? Hay un abanico muy amplio, pueden ser desde prematuridad o de bajo peso, con algún tipo de deficiencia sensorial y/o motora, con retraso madurativo, con síndromes ya especificados, riesgo social, prevención, problemas de lenguaje, TEA, problemas de comportamiento, etc…

Además a lo largo del desarrollo detectamos necesidades especiales y distintos trastornos en el desarrollo, por lo que también necesitarán contar con apoyo de atención temprana.

En atención temprana hay un equipo interdisciplinar que trabaja unido por y para las niñas y los niños susceptibles de tratamiento y sus familias. Los equipos suelen estar formados por logopedas, psicólogos, fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales.

¿Cuándo es necesario acudir a un centro de atención temprana? Cuando aparecen algunos de los siguientes signos de alarma:

De los 2  a 3 meses:
  • Presenta un llanto excesivo e irritabilidad persistente
  • No responde a los ruidos fuertes
  • No se calma con la voz de la madre
  • No sonríe
  • No fija la mirada en la persona que le mira de cerca.
  • No se lleva las manos a la boca
  • Mantiene las manos cerradas de forma permanente con dedo pulgar incluido en una o ambas manos

De los 4 a 5 meses:
  • No sigue con la mirada las cosas que se mueven
  • No le sonríe a las personas que tiene delante
  • No mantiene firme la cabeza cuando lo sientan
  • No realiza arrullos o gorjeos
  • No empuja con los pies cuando le apoyan sobre una superficie dura

De los 6 los 8 meses:
  • No trata de agarrar cosas que están a su alcance
  • No demuestra afecto por quienes le cuidan
  • No reacciona ante los sonidos de alrededor
  • No se ríe ni hace sonidos de placer
  • No produce sonidos vocales (“a”, “e”, “o”) ni balbucea
  • Tiene dificultad para llevarse cosas a la boca
 
De los 9 a 11 meses:
  • No se sienta solo
  • No aparece el balbuceo o imitación vocálica
  • No presta atención a canciones o cuentos
  • No responde a sonidos familiares o cuando le llaman por su nombre
  • No parece reconocer a las personas conocidas
  • No mira hacia donde usted señala

De los 12 a los 18 meses:
  • No gatea
  • No puede permanecer de pie con ayuda
  • No dice palabras sencillas como “mamá” o “papá”
  • No aprende a usar gestos sencillos
  • Pierde habilidades que había adquirido

De los 18 meses a los 2 años:
  • No camina solo
  • No sabe para qué sirven las cosas familiares
  • No señala cosas para mostrárselas a otras personas
  • No utiliza palabras aisladas para comunicarse
  • Utiliza gestos en lugar de palabras para comunicarse
  • Presenta falta de interés por el entorno y por las personas que lo cuidan

De los 2 a los 3 años:
  • No extraña
  • No imita gestos ni palabras
  • Presenta un número inusual de rabietas por frustración
  • Posee un vocabulario expresivo inferior a 10 palabras
  • No se aprecian combinaciones de al menos 2 palabras
  • No da funcionalidad a objetos cotidianos.
  • No sigue instrucciones simples
  • Exhibe conductas autolesivas
  • Presenta comportamientos repetitivos
  • Camina con las puntas de los pies
  • Pierde el equilibrio con frecuencia


De los 3 a los 4 años:
  • No realiza acciones propias de juguetes sencillos
  • Babea o no se le entiende cuando habla
  • No usa oraciones para hablar
  • No entiende instrucciones sencillas de dos acciones
  • No comprende preguntas sencillas.
  • No conoce su edad o su nombre
  • No es capaz de contar hasta 3
  • No presenta interés por jugar con otros niños ni con juguetes
  • No mira a las personas a los ojos
  • Se cae mucho o tiene problemas para subir y bajar escaleras

De los 4 a los 5 años:
  • Tiene dificultades para hacer garabatos
  • No realiza juego imitativo ni muestra interés en los juegos interactivos o de imaginación
  • Ignora a otros niños o no responde a las personas que no son de la familia
  • No puede vestirse
  • No sigue instrucciones de 3 acciones
  • No usa correctamente pronombres personales “yo”, “tú”

De los 5 a los 6 años:
  • No expresa una gran variedad de emociones
  • No juega a una variedad de juegos y actividades
  • No comparte ni espera su turno
  • No puede decir su nombre y apellido
  • No demuestra habilidades de memoria
  • No habla de sus actividades o experiencias diarias
  • No dibuja
  
Os dejo varias opiniones sobre Atención Temprana;

“Para mí la atención temprana, significa ayudar al niño a través del juego, para adquirir, mejorar y mantener las habilidades necesarias para que pueda llevar a cabo las actividades diarias (aseo, vestido, alimentación, ocio y aprendizaje escolar) propias de su edad, favoreciendo su máximo nivel de independencia para adaptarse a las exigencias del entorno.”  Laura García. Terapeuta Ocupacional APSA

“Mi trabajo es mucho más que venir y entrar en APSA, mi trabajo es entrar en todas y cada una de las familias con las que trabajo, mamás y papás que  “me entregan” y confían en mí, la evolución y desarrollo de su hijo o a su hija, la persona que más se puede querer en este mundo y que solo lo sabes y experimentas cuando tú misma eres madre, para mí a día de hoy eso tiene un valor incalculable. Porque para mí no es TRABAJAR en atención temprana es, VIVIR la atención temprana.” Ainhoa Aguado. Técnico Atención Temprana APSA.

“Desde mi experiencia como madre de mellizos prematuros voy a compartir mi enfoque respecto a la Atención Temprana. Gracias al trabajo conjunto de fisioterapia, estimulación, integración sensorial, logopedia y apoyo psicopedagógico ayudan a potenciar sus habilidades para desarrollar su evolución e integración en el medio familiar, escolar y social.
A día de hoy, sigo estando muy agradecida por poder experimentar junto con  ellos los avances y progresos que están haciendo gracias a la implicación, dedicación y humanización que tanto les caracteriza a todos los profesionales de APSA. Como aporte personal sería interesante que en todos los colegios implantasen el programa de Atención Temprana en  Educación Infantil para que todos los niños pudieran recibir, experimentar y beneficiarse de este programa. Es un recurso muy beneficioso para detectar, diagnosticar, prevenir,  y rehabilitar  a tiempo posibles o futuras necesidades educativas especiales.” Paula Lledó Balaguer. Mamá.

“La fisioterapia en Atención Temprana lleva viviendo una revolución en los últimos años, fruto de contar cada vez con más evidencia científica acerca de los tratamientos y enfoques terapéuticos que aplicamos en la infancia con discapacidad motriz o riesgo de desarrollarla. Hemos pasado de centrarnos en la discapacidad a poner foco en las habilidades, facilitar los apoyos necesarios para la participación de la forma más precoz posible y empoderar  a la familia, tratando a ese niño o a esa niña como el niño o la niña que son…. Porque “La vida ocurre fuera de la sala de fisioterapia”.

Uno de los aspectos que más me ha hecho madurar profesionalmente, es entender la relevancia de suponer un apoyo para la familia aportando todo nuestro conocimiento a sus necesidades, siempre desde la comprensión y el máximo respeto ante sus decisiones.” Maribel Ródenas. Fisioterapeuta APSA.

“Atención Temprana es, ante todo, un DERECHO para cualquier familia que se enfrenta a un reto en la crianza y necesita nuevas herramientas.

Para mí, como logopeda, Atención Temprana supone cooperar con ellas y ser útil, día a día, en aspectos tan esenciales e íntimos como la alimentación y el desarrollo de la Comunicación.

En mi desarrollo personal,  Atención Temprana representa un aprendizaje diario de esfuerzo, superación y confianza.” Ana Miranzo. Logopeda APSA.

Realizado por:

Beatriz Miró
Técnico  Atención Temprana. CDIAT – APSA  Alicante

Bibliografía:
-       Libro Blanco de la Atención Temprana. 2005
Signos de alarma en el desarrollo infantil. Redcenit. 2017

martes, 2 de abril de 2019

AUTONOMÍA CON APOYO VISUAL


Cierra los ojos un instante y piensa…

¿Qué harías si a escasas horas de disfrutar de tus anheladas y merecidas vacaciones te encontraras en el aeropuerto, tu avión sale en 2 horas y, por causas que desconoces, todos los mensajes visuales a tu alrededor desaparecen? Pues bien, lo que ocurriría, probablemente, sería que desconocerías donde se encuentran los baños públicos, el lugar para hacer el check in, el lugar concreto de la terminal, la zona para acceder al control, la puerta de embarque para entrar a tu avión…

Este sencillo ejemplo simboliza un caso en el cual la información visual es necesaria para cualquier persona. Por esta razón, las personas que presentan dificultades en el procesamiento de la información verbal, los apoyos visuales son fundamentales para acceder a la información y facilitar la comprensión del mundo que les rodea. Así pues, para estas personas, el día a día es lo que para nosotros sería un aeropuerto sin apoyos visuales, en otras palabras, un mundo confuso, caótico y poco predecible.

Pero, ¿Qué son los apoyos visuales? Los apoyos visuales son una clarificación a través de los cuales se consigue transformar la información verbal a visual con el fin de mejorar la comprensión de las personas (Equipo Deletrea, 2008).

Los apoyos visuales pueden basarse en objetos reales, pictogramas, fotografías, gestos, letra escrita o cualquier otro elemento que ofrezca información visual (las luces de un semáforo, un calendario, post-it, logotipos de las empresas, una agenda…).

Los motivos por los cuales se pueden utilizar los apoyos visuales son múltiples: comunicación, comprensión y/o autonomía personal. Pero si mi hijo o hija ya habla, ¿Tengo que usar apoyos visuales? La respuesta es SÍ porque los objetivos de los apoyos visuales no tienen porque estar necesariamente relacionados con el lenguaje y/o la comunicación.


Por ello, esta entrada se centrará en el objetivo del desarrollo de la autonomía personal, dado que son actividades fundamentales que promueven aspectos como la seguridad, confianza e independencia en los niños y las niñas, así como son básicas para nuestro autoconcepto, autoestima y autodeterminación, permitiendo con ellas la inclusión dentro de diferentes contextos. Asimismo, señalar que los apoyos visuales que se proporcionan siempre han de ser personalizados a cada individuo según sus capacidades, concretos (sin sobrecarga visual) y acompañados de un lenguaje claro y sencillo.
Así pues, a continuación se ofrecen diferentes ejemplos de apoyos visuales para la promoción de las actividades de la vida cotidiana.    
                                                                                                     
  • APOYOS VISUALES ASEO E HIGIENE PERSONAL
    • Secuencia ir al baño:
Autor pictogramas: Sergio Palao Procedencia: ARASAAC Licencia: CC (BY-NC-CC)
Autor: Marina Gotelli
    • Secuencia lavarse las manos:
Autor pictogramas: Sergio Palao Procedencia: ARASAAC Licencia: CC (BY-NC-SA) 
Autora: Sabina Barrio

    • Secuencia lavarse las manos:
CDIAT Villajoyosa.

  • APOYOS VISUALES VESTIDO
Este tipo de recursos y herramientas podemos encontrarlas en diversas páginas web especializadas como Arasaac, OcupaTEA o Pictoaplicaciones y a partir de estas ideas adaptarlas en función de las necesidades y capacidades de cada persona. A continuación ofrecemos más modelos y muestras de secuencias para la promoción de la autonomía personal:

Secuencia para hacer nudo de los zapatos

Secuencia para aprender a comer

Secuencia para sacarse sangre

Secuencias para levantarse, acostarse, supermercado…

Rutinas con pictogramas

Por otro lado, aparte de los recursos que acabamos de mencionar, también podemos encontrar diversas aplicaciones tecnológicas como las que describimos a continuación:


Nombre aplicación: Niki Talk
Resumen: Dale voz a tu hijo o hija a través de esta aplicación. Es fácil de usar y ayuda a cualquier niña o niño con limitaciones en la comunicación. Crea tableros de comunicación con niveles ilimitados, elige el color de la página, carga tus imágenes favoritas y usa el “texto a voz” en 31 idiomas y 70 voces diferentes.


Nombre de la aplicación: Pictosonidos

Resumen: Aplicación con pictogramas, sonidos y locuciones asociadas que ayuda a la comprensión de conceptos y autonomía personal, así como a incrementar el vocabulario de personas con trastornos de comunicación oral, que comprenden más fácilmente a través de imágenes.



Nombre de la aplicación: Dictapicto
Resumen: aplicación que permite convertir en información visual la voz en tiempo real con el fin de anticipar y secuenciar actividades de la vida diaria de forma flexible y en diferentes contextos, facilitando así la participación  y la interacción del usuario con su entorno


En síntesis, en el ámbito educativo, al igual que ocurre en el ámbito social, no existen dos personas iguales, con las mismas capacidades, intereses, ritmos de aprendizajes, motivaciones… Por ello, es necesario ofrecerles las mejores estrategias y recursos para fomentar y desarrollar su máximo desarrollo personal, intelectual, social y emocional.

BIBLIOGRAFÍA:

Equipo Deletrea. (2008) Los niños pequeños con autismo. Soluciones prácticas para problemas cotidianos. Madrid: Editorial CEPE.


Autora: María del Mar Sirvent Muñoz.
(Técnico de atención temprana del CDIAT de Villajoyosa).


miércoles, 20 de marzo de 2019

RABIETAS EN LA INFANCIA




Las rabietas infantiles forman parte del desarrollo y no se tienen que considerar algo negativo. Según sea el temperamento del niño o la niña, la rabieta se dará de forma frecuente, regular o en pocas ocasiones.
Basándonos en nuestra experiencia, cuando los padres y las madres aprenden cómo manejar esta etapa, el resultado son niños y niñas más tranquilos y tranquilas, felices y equilibrados y equilibradas emocionalmente.

¿QUÉ ES UNA RABIETA?

La rabieta es una explosión emocional, un estado de impaciencia y enfado propio de la etapa infantil, que sirve como canal para expresar emociones negativas de rabia o enfado. Ésta puede aparecer porque no ha conseguido lo que deseaba, como seguir jugando cuando le dicen que hay que ir a dormir; también puede ser porque algo no le ha salido como esperaba, como querer dibujar una casita y no saber hacerla.

Este tipo de situaciones ponen a los más pequeños y pequeñas en contacto con emociones negativas y de forma intensa, expresando el disgusto que siente en ese mismo momento y sin saber cómo gestionar esa frustración.




¿CUÁNDO SURGEN?

Las rabietas, habitualmente, comienzan entre los 12 y 18 meses de edad, empeoran entre los 2 y 3 años, disminuyen hacia los 4 años, y, en algunos casos, no se vuelven a presentar.

Entre el primer y el cuarto año de vida están forjando su personalidad y comenzando a querer tomar sus propias decisiones y tener sus preferencias, pero ante la negativa de sus familiares y educadores, se produce una frustración que da paso a las rabietas. Son momentos de aprendizaje, necesitan aprender a regular la intensidad de sus emociones negativas y esto lo conseguirán con entrenamiento. Por lo que este periodo, aunque nos parezca incómodo, es necesario e importante para que puedan aprender a tolerar sus frustraciones y a autorregularse.

A partir de los 18 meses y, sobre todo, de los 2 años en adelante, la niña o el niño ha  ganado ciertas habilidades y madurez que le hacen ser más independiente. Esta nueva autonomía le da algo de poder. Ahora sabe expresar sus deseos con gestos y palabras y espera obtener una respuesta inmediata y positiva por parte de su padre, madre y cuidadores.

¿POR QUÉ SURGEN?

Existen muchas causas que pueden desembocar en una rabieta:

- Llamar la atención. La primera rabieta empieza solo por llamar la atención, y rara vez para manipular.

- Celos. Van dirigidos a un hermano o hermana cuando su deseo de conseguir algo no se cumple.

- Querer algo que no tiene. Deben aprender a esperar y a aceptar lo que les decimos.

- Intentar probar su independencia. Cuando intentan hacer algo y no les sale, intentamos ayudarle, pero no quiere esa ayuda, se frustra por qué no puede hacerlo solo.

- Frustración interna. La sensación de no ser capaz de expresar totalmente lo que quiere debido a una falta de habilidades lingüísticas.

- También hay que tener en cuenta que cuando las niñas o niños están cansados o cansadas, hambrientos o hambrientas o incluso cuando están a punto de ponerse malitos o malitas están más irritables y son más propensos y propensas a las rabietas.



¿CÓMO SOBREVIVIR A LAS RABIETAS?




  • Antes de las rabietas (prevención)



- No vivirlo como algo dramático y agotador. Hay que verlo como algo positivo, una oportunidad para seguir educándole.

- Háblale con tranquilidad y, sobre todo, escúchale.

- Potencia que exprese sus deseos; debemos darle la capacidad de elegir, ofreciéndole alternativas.

- Sabemos qué les gusta y por supuesto qué les enfada. Por eso, para evitar enfados innecesarios, hay que dejar siempre claras nuestras intenciones antes de hacer algo.

- Es importante que todas las personas que cuidan al niño o niña sigan las mismas normas, que deben ser pocas y muy concisas. Ofrecerles pocos "no" pero claros.

- Mantener los objetos prohibidos fuera de su vista y de su alcance; hay ocasiones en las que se debe ser firme (el fuego quema, los cuchillos cortan. No es no).

- Ajustar las normas y expectativas a su edad. Ponte en su lugar y no le exijas que se comporte como una persona mayor.

- Sé flexible y comprensivo. Las niñas y los niños tienen días mejores y días peores.
  •  Durante las rabietas



- Hemos de vigilar que la rabieta no se vuelva en su contra, es decir, protegerles para que no se hagan daño, ni a nadie ni a nada.

 - Aunque parecen eternas, su desgaste físico y emocional durante una rabieta es tan grande que no suelen durar más de media hora y se reduce a 5 o 10 minutos si mantenemos siempre la misma actitud.

- Por ello, nuestra actitud debe ser tranquila y firme. Si durante la rabieta ven que bajamos la guardia, ésta durará más. Si por el contrario, nos mantenemos con una actitud firme, el enfado durará poco.

- Evitar ponerte a su altura; responder a una rabieta alzando la voz o de malas maneras solo empeorará la situación.

- No trates de razonar durante la rabieta, simplemente utiliza explicaciones cortas, y si pueden ser acompañadas de contacto físico, como un abrazo, ¡mucho mejor!

  • Después de la rabieta

Una vez pasada la explosión emocional (acompañada de llanto, gritos y pataletas) y una vez que se haya calmado, es el momento de utilizar la lógica y la razón. Ahora es el momento de conversar sobre cuál era la conducta adecuada, los motivos por los que no le hemos dejado hacer una cosa u otra, o cómo puede responder adecuadamente la próxima vez que se enfade.

Poner palabras a sus emociones y acciones de forma fácil y sencilla les ayuda a gestionarlas mucho mejor (identificarlas, nombrarlas y expresarlas de forma correcta en cada contexto).

¿CUÁNDO DEBEMOS PEDIR AYUDA?

Cuando todas estas pautas no funcionan y sentimos que la situación nos sobrepasa, de tal forma que terminamos por darle lo que quiere y evitar así las temidas rabietas; cuando perdemos los nervios y parece que siempre estamos gritando…es el momento de pedir ayuda.

No todos los peques y las peques son iguales o les sirven las mismas pautas, por lo que quizá lo que conocemos no sirve y los consejos que nos dan no funcionan.

Está bien pedir ayuda cuando vemos que no somos capaces encontrar una solución. Buscar el apoyo de alguien profesional indica un deseo de mejorar y aprender para lograr el bienestar del pequeño o la pequeña y obtener nuevas opiniones y pautas desde fuera.

  • A continuación os recomendamos varios cuentos para ayudar a comprender mejor las rabietas y conseguir superarlas.



BIBLIOGRAFÍA







Esther Muñoz Serrano
Técnico en intervención psicopedagógica
CRAE Alicante