jueves, 14 de junio de 2018

EDUCAR CON INTELIGENCIA EMOCIONAL



EDUCAR CON INTELIGENCIA EMOCIONAL

Para comenzar debemos saber ¿qué son las emociones?, ¿de dónde surgen?, ¿cómo nos afectan? Y a partir de ahí adentrarnos en el mundo de la inteligencia emocional, conocer los principios básicos que debemos tener en cuenta y una vez lo hayamos entendido y puesto en práctica con nosotros mismos, ya podremos ponernos manos a la obra para aplicarlo a la crianza de nuestros niños y niñas.


¿Qué es una emoción?

Una emoción es la reacción que sufre nuestro cuerpo con una fuerte afectación del estado de ánimo y que va acompañada de cambios fisiológicos, motores, conductuales, expresivos y cognitivos. Surge ante una situación externa (del entorno) o interna (de nosotros mismos). Y lo más importante, se puede hablar de emociones negativas o positivas pero todas ellas nos sirven.

                Las emociones básicas son automáticas, las encontramos en el código genético y desde el útero ya se pueden apreciar en el bebé, éstas son 6:












Cada emoción posee cuatro partes, las cuáles se reflejan en nuestro cuerpo:


Un ejemplo:

COGNITIVO: me siento enfadado o enfadada

FISIOLÓGICO: comienzo a sudar, temblar, aumenta mi ritmo cardíaco.

CONDUCTUAL: gritar, golpear…

EXPRESIVO: ceño fruncido, aumentar el tono de voz…

¿Y ahora bien, qué es la Inteligencia emocional?


Es la habilidad de conocer, manejar y dirigir nuestros sentimientos y emociones, y también poseer la habilidad de hacerlo con las emociones de los demás (empatía), somos seres sociales y vivimos rodeados de personas.
           Además, debemos tener en cuenta que la interpretación de nuestras emociones puede ser muy diferente a la de otros ante los mismos estímulos, esta subjetividad se debe a la variabilidad del temperamento y a las experiencias que nos marcan a lo largo de la vida.


Para iniciar el camino a la inteligencia emocional debemos seguir 5 pasos básicos y necesarios:










¡Manos a la obra!

Y una vez explicado qué es la IE, pasamos a comentar cómo los papás y las mamás podéis educar con IE desde el hogar; la primera escuela del aprendizaje emocional.

                Por un lado, sabiendo que, no sólo les va a llegar a los niños y niñas cómo su padre o su madre se dirige hacia ellos o ellas, sino que las niñas y los niños perciben y aprenden de cómo su padre y su madre interactúan, se relacionan y resuelven los problemas cotidianos; será muy importante el modelo que ofrezcáis como pareja.

                Y por otro lado, ayudándoles a que las niñas y los niños puedan:

1.  Conocerse a sí mismo o a sí misma y conocer sus emociones

Este primer punto es la clave de la IE, y es que, sabiendo quiénes son y qué les pasa, pueden actuar adecuadamente. Pero para que esto pueda suceder, los papás y las mamás deben no poner etiquetas a sus hijos e hijas y resaltar la imagen positiva de sí mismos o sí mismas, como también pueden animarle a describirse, definirse, etc. y ayudarles a poner nombre a lo que sienten.

2.  Expresarse emocionalmente, ya que siempre les ayudará a que sientan mejor.

Es importante que le deis tiempo y respetéis sus momentos en los que no quieran hablar. Así, como crear climas de confianza para ello, y por supuesto, hay que darle un modelo de expresión emocional, tan simple como por ejemplo, llegar un día a casa y expresar junto a toda la familia cómo te encuentras: “hoy estoy triste porque la exposición a los compañeros no ha salido tan bien como me hubiese gustado”, hablando tanto de las emociones positivas como de las negativas.

3. Tolerar las frustraciones.

Para que los niños y las niñas no tiendan a responder con una rabieta o con violencia de manera habitual cuando no consiguen su objetivo, os damos unas claves para aumentar la tolerancia a la frustración:

ü  Dejaremos que vivan pequeñas frustraciones sin evitarlas constantemente
ü  Debemos de evitar la sobreprotección excesiva dejando que experimenten y se equivoquen
ü  No concederemos todos sus caprichos
ü  Aumentaremos los niveles de autonomía
ü  Cuando lloren por pequeñas cosas, no acudiremos inmediatamente a consolarlos
ü  Debemos de elogiar cada momento que el niño o la niña consiga esperar y/o tolere la frustración
ü  No debemos de cambiar nuestra decisión por la conducta del niño o la niña

ü  Tenemos que ser buenos modelos enseñándoles cómo se actúa frente a la frustración

4.  Tener buena autoestima y confianza en sí mismos o sí mismas

                Estar satisfecho consigo mismo o consigo misma es muy importante para poder resolver mejor los conflictos, ya que nos consideraremos más empoderados o empoderadas para ello. Pero para que nuestros y nuestras peques puedan tener una buena imagen de sí mismos y sí mismas, os dejamos unos trucos:

ü  Debemos devolver una imagen positiva y ajusta de sí mismos y sí mismas, sin exagerar ningún aspecto
ü  Hay que reforzar sus logros y no recalcar sus fracasos
ü  Tenemos que brindarle la oportunidad de que se enfrente a los conflictos de manera autónoma
ü  Criticaremos sus actos (la conducta) pero nunca a su persona (niño/niña)
ü  Permitiremos la expresión de sus sentimientos y emociones
ü  Siempre le aseguraremos nuestro amor incondicional.

ü  Debemos de ser buenos modelos valorándonos a nosotros y nosotras mismas delante de ellos y de ellas.

5.  Tener una buena automotivación

Siendo ésta consecuencia de la autoestima, podemos añadir que la automotivación es el combustible que nos permite llevar a cabo lo que nos proponemos. Y para que nuestros hijos y nuestras hijas tengan una buena automotivación, les ayudaremos a:

ü  Reconocer sus esfuerzos
ü  A mantener una actitud positiva
ü  Les animaremos a persistir en su empeño

ü  A ponerle plazos y a organizarse, ya que puede que ellos y ellas aún no tengan las estrategias suficientes para poder gestionar adecuadamente determinadas situaciones.

                     

6. Ser autónomos y responsables

Para ello, debemos de demostrarles que confiamos en ellos y en ellas mandándoles mensajes positivos, y muy importante, “dejándoles hacer”. Hay que ajustar siempre las responsabilidades a su capacidad, ajustando exigencias a las expectativas, ya que si les encomendamos tareas con mayor nivel de capacidad, pueden adoptar una actitud de rechazo.


7.  Desarrollar empatía para comprender a los demás


El desarrollo de la empatía en las personas es fundamental para establecer vínculos personales adecuados y sanos. Para favorecer que nuestros pequeños y pequeñas la desarrollen, les animaremos a que se interesen por el estado de ánimo de los demás y favorezcan la escucha activa hacia los demás.

8.  Ser bondadosos y bondadosas

Debemos de hacerles partícipes en trabajos solidarios en colectivos o grupos sociales, por ejemplo, que ayuden a recoger la ropa que ya no les viene o no se ponen y que la depositen en un lugar de recogida para las personas más desfavorecidas.

9.  Comunicarse eficazmente con los demás y buscar solución a los conflictos

Para llevar a cabo este pilar fundamental en la educación con inteligencia emocional, podemos ayudar a las niñas y niños a que:

ü  Se enfrenten por sí mismos y por sí mismas a los conflictos o con la intervención del adulto
ü  Le ofreceremos opciones para solucionar el conflicto

ü  Daremos oportunidad de modificar su conducta.



10.  Ser optimistas

              Tener una actitud positiva ante la vida, lo único que nos proporciona es bienestar. De ahí, que las personas optimistas consigan sus objetivos a pesar de los obstáculos. Para ayudar  a los más pequeños y pequeñas a desarrollar esta actitud:

ü Daremos un modelo apropiado porque la actitud se contagia de forma natural
ü Deberemos de hacerles ver el lado bueno de las cosas

ü Hablarle siempre en positivo


Esperemos que las ideas claves con las que os hayáis quedado tengan como puntos básicos los siguientes:

·        La IE es una habilidad que se puede aprender y enseñar.
·        Los padres y madres somos los principales reflejos y guías de nuestros hijos e hijas.
·        En la etapa 0-6 años es fundamental formar una base emocional, para lograr un nivel adecuado de bienestar y felicidad para el futuro.

·        Cultivar las emociones te hará más fuerte y feliz.

¡A continuación os dejamos cuentos, webs y blogs para empezar el camino de la inteligencia emocional!

Cuentos de Begoña Ibarrola:
“¡Yo soy el mayor!” (Celos) Ed. SM
“¿Qué le pasa a Mugán?” (Tristeza) Ed. SM
“Peligro en el mar”. (Alegria y Optimismo) Ed.SM
“Crisol y su estrella”. (Confianza en uno mismo).Ed.   SM
“Jirafa Timotea”. (Rechazo y Amistad). Ed. SM
“Historia de una lata”. (Ilusión). Ed.SM
“Correprisas y tumbona”. (Ansiedad).Ed.SM
“Un jarrón de la China”.(Miedo). Ed. SM
“El club de los valientes”. (ValentÍa). Ed. SM
“Simbo y el rey hablador”.(Empatía). Ed. SMÇ
“Chusco, un perro callejero”. (Solidaridad). Ed.SM
“El ladrón de estrellas”. (Amor). Ed.SM
“El oso gruñón” (Enfado). Ed. SM

- Proyecto INTEMO. Laboratorio de emociones, Universidad de Málaga.
                 http://campusvirtual.uma.es/intemo/
                http://emotional.intelligence.uma.es
- Psicología positiva
- Blog de inteligencia emocional.EITB
                http://www.blogseitb.com/inteligenciaemocional
- Blog de Inteligencia Emocional. EITB     
                http://www.inteligencia-emocional.org/
                http://eiconsortium.org/
                http://www.6seconds.org/
- Grup de Recerca en Orientació Psicopedagógica
                http://www.ub.es/grop/

Bibliografía:

·        Bisquerra, R. Educación Emocional: propuestas para educadores y familias. Ed. Descleé de Brouwer.
·        Céspedes, A, Educar las emociones. Ed. B
·        Chias, M. y Zurita, J. EmocionArte con los niños. Ed. Descleé de Brouwer.
·        Elias, M., Tobias y Friedlander,B. Educar con Inteligencia Emocional. Ed. Plaza y Janés.
·        Goleman, D. Inteligencia Emocional. Ed. B.
·        Palou, S. Sentir y crecer. El crecimiento emocional en la infancia. Ed. Graó.
·        Perpiñan, S. La salud emocional en la infancia. Ed. Narcea.
·        Clemes, H., Bean, R., Clark, A. Como desarrollar la autoestima en niños y adolescentes. Ed. Debate/circulo.
·        Segura, M. y Arcas, M. Educar las emociones y los sentimientos. Ed. Narcea

·        Harrison, S. La infancia feliz. Ed. La llave.

Autoras:

Elena Marco y Yamila Rodríguez (Técnicas en Atención Temprana del CDIAT Alicante)

Isabel Vaca (Técnica en Atención Temprana del CDIAT Alicante-San Vicente y  Técnica Infanto-Juvenil CRAE San Vicente)

miércoles, 6 de junio de 2018

SOCORRO! MI HIJO Y MI HIJA SE ABURREN



¿Por qué como madres y padres nos da tanto miedo esta frase?

Parece que cuando nuestro niño o nuestra niña se aburre tenemos la necesidad imperiosa de conseguir todo lo contrario, y con ganas o no, con energía o sin ella, nos levantamos, dejamos lo que estamos haciendo y le proponemos mil y una cosa para  que se entretengan / diviertan.

Cuando en realidad, lo que nos molesta por un lado, es que pudiendo disponer de tantas, tantísimas cosas no sean capaces de elegir una sola, y ponerse a jugar un buen rato. Y por otro, que no sean capaces de seguir aprendiendo, seguir formándose, seguir “sabiendo más”.

Es un error pensar que la infancia es una carrera enloquecida, a la vez que frenética para poder entrar en una universidad de primera. Nos debemos preguntar si lo que estamos escondiendo con esta visión, tan actual, son nuestros propios anhelos no cumplidos.

Sin duda, en los colegios, en la enseñanza en general, deberíamos promover el dejar más margen a la creatividad, al juego y al descanso, ya que son necesidades básicas en el desarrollo personal. Es una época donde es necesario incorporar tiempos  no dirigidos Si no, ¿en qué se convierte el objetivo de la educación? Nosotros debemos convertirlo en animar a las niñas y los niños a que tengan iniciativa, que experimenten vidas variadas y distintas, que anhelen pasión y alegría por aprender, debemos ayudarles a encender su propio fuego en los estudios.

Por otro lado, es importante diferenciar los momentos del aburrimiento. Si nos encontramos con nuestro hijo o nuestra hija como única persona pequeña en un entorno de adultos, con conversaciones de adultos y sobremesa larga, donde los diálogos desembocan en temas alejados para ellos, podemos ver aquí como el aburrimiento es una imposición, puede ser la única opción donde debemos acompañar a nuestra hija o nuestro hijo, ofrecerle conversaciones a su alcance, distanciarnos del grupo o bien introducirlo a él o a ella con conversaciones a su nivel.

Si cambiamos de situación, y nos encontramos en la playa, monte o en el parque podemos invitarle a sentarse, tumbarse, observar donde se encuentra, hacerle consciente de ese momento. Observar qué tenemos cerca, lejos, qué siente, qué huele, en definitiva, que tenga conciencia plena.

 



En cambio si nos encontramos en casa, es importante que no rellenemos sus tiempos. Podemos explicarle que el cerebro necesita un descanso, un tiempo para liberar la tensión del día de hoy y de los días atrás donde no hemos parado. Es importante buscar la tranquilidad del momento y no activarlo ofreciéndole “cosas para hacer”.


Una visión errónea sobre el aburrimiento, que tenemos todas las personas y que quizá es la sociedad actual la que nos lo transmite de forma indirecta, es el pensar que cuando no hacemos nada nos sentimos mal, porque interpretamos que estamos perdiendo el tiempo. Cuando en realidad el no hacer nada, el aburrirnos puede tener sus beneficios, como:

- Estimula la creatividad, la creatividad es una capacidad innata, somos creativos desde el nacimiento, pero con los años si no lo ejercitamos la vamos perdiendo.

- Genera curiosidad, podemos aprender a divertirnos con nuestros propios medios, o generando otras alternativas de acción/juego.









- Oxigenas el cerebro, el tiempo de no hacer nada libera al cerebro de acción.

- Combates la adicción a estar conectado “a estar haciendo algo todo el tiempo”, no necesariamente tecnológicamente.

- Puedes adquirir “atención plena”, si consigues enfocar la atención en el presente y conectar con tu interior.

- Descansas y recuperas energía.

- Puedes disminuir tu estrés, si te encuentras en un momento de hacer frente a mil y una tareas.

Por eso es necesario explicar para qué sirve el aburrimiento y qué podemos hacer con él. Si somos capaces de enseñar a verlo como algo positivo, veremos que sirve para crear, para construir mejor y para “parar” cuando lo necesitemos, sin llegar a sentirnos mal, ni culpables por ello, al ver y reconocer las posibilidades que nos ofrece.

Recuerda… no hay nada más aburrido que tener las necesidades cubiertas.

William Blake, sintetizó la infancia en unos versos célebres:

                “Ver un mundo en un grano de arena,
                Y un cielo en una flor silvestre,
                Sostener el infinito en la palma de la mano
                Y la eternidad en un ahora.”














Bibliografia:
Cuenta Contigo. Patricia Ramírez.
Bajo presión. Como educar a nuestros hijos en un mundo hiperexigente.
Carl Honoré
Educar al niño en edad escolar. Chistopher Green
Todos los niños pueden ser Einstein. Fernando Alberga
Autora: Ainhoa Aguado García Tec. Estimulación Temprana CDIAT Alicante

jueves, 31 de mayo de 2018

ESTIMULACIÓN VISUAL: MAS ALLÁ DE LA VISIÓN




Desde el mismo instante en que una niña o un niño llega a este mundo, empieza a mirar para más adelante ver, a oír para más tarde escuchar, a notar para posteriormente sentir, empieza a conformar su mundo, como observador subjetivo, pasivo y vulnerable, muy vulnerable. La base neurológica de su identidad está en plena construcción y sus primeras experiencias y la calidad de los primeros vínculos serán esenciales en su desarrollo.

Esta permeabilidad demanda una exquisita atención y una cuidada sensibilidad, factores de protección que aún deben ser más cuidados en aquellas situaciones de mayor riesgo. Precisamente en dichas situaciones es donde la vulnerabilidad se acrecienta, al extenderse a la familia. Éstos son los momentos en que, tanto bebés como familia, más atención dedicada van a necesitar, lo que se debería traducir en acompañamiento, respeto y empatía, lugares desde donde empezar a construir un sólido puente a la realidad existente.

En muchas ocasiones existen dudas respecto a aspectos concomitantes a una determinada circunstancia, siendo el momento idóneo para su consideración. Este primer momento de posible detección de una limitación visual, esta alerta hipotética, no ha de ser baldía, muy al contrario, puede ser clave desde la vertiente preventiva para el pronóstico de la misma. La visión puede ser un elemento básico en el desarrollo humano para la percepción del mundo y estrechamente ligado al desarrollo neurológico.

En la actualidad, sabemos que diversas patologías, como encefalopatía hipóxico-isquémica, leucomalacia, hidrocefalia, lesiones neurológicas, grandes prematuros o con peso inferior a un kilo, hipoglucemia perinatal, epilepsia no controlada, meningitis, traumatismos craneales, pueden conllevar dificultades visuales. Así mismo, hay muchos síndromes en los que suele aparecer un déficit visual. En este sentido, y ante la mínima sospecha es muy importante la intervención temprana: sencillos consejos y orientaciones a la familia y personal profesional que vayan a trabajar con ellos y ellas, y si se considerase adecuado, iniciar estimulación visual.

Es de suma importancia que la familia empiece a observar a su hijo y a su hija, a fijarse en determinados aspectos, a llamarle, a tocarle y a observar sus respuestas. Ello les irá acercando hacia el lazo que ambas partes necesitan, empezarán a verse, a conocerse, a respetarse y a atenderse mutuamente. La familia y su bebé necesitan vincularse desde una mirada pura, interior, de conexión íntima, nutritiva, donde todos los sentidos estén interrelacionados, generando una sinergia que supera las palabras y se define como amor.

Esa misma línea de trabajo, o mejor dicho de interacción, es la propuesta que trato de ofrecer a la niña y al niño y a su familia. El primer y gran objetivo es que el niño y la niña mire el mundo externo a él y a ella, como un lugar atractivo y divertido, más allá del dolor, de los sustos, de los ruidos; un sitio cálido y respetuoso, más allá del estrés; un mundo de caricias, afecto y tacto nutritivo, que desee conquistar.



Para ello, se deben cuidar todos los detalles, los cuales deben estar en permanente evaluación. Así, será muy importante el espacio donde se va a realizar la estimulación: temperatura agradable, colchoneta o suelo mullido, espejo y si es posible ventana por donde entre luz natural; música cuidadosamente escogida; recursos de colores, brillantes, de contraste, con sonido y distintos objetos de luces cambiantes; y nuestra actitud, ver al niño y al a niña, no la discapacidad y tratar de conectar ser con ser.

Observar cada expresión, cada movimiento, cada sonido que emita, cada detalle. La niña y el niño está constantemente dando información, comunicándose con claves, que, junto a la familia, hay que aprender a observar e interpretar. Así mismo, la flexibilidad, el no dar nada por supuesto y una mente abierta son parte intrínseca a esta metodología de estimulación multisensorial.


En estas sesiones de calidad estimular, es imprescindible que la niña y el niño intuya, perciba a través de nuestro tacto, nuestro afecto, nuestra atención mantenida; que se le ofrezca confianza y nos mostremos confiables, para que acepte nuestras sugerencias y se motive ante la estimulación. Sin su complacencia, seguramente será más difícil y lenta su evolución, siendo mas eficaz la estimulación aceptada que la impuesta. Un simple ejercicio empático puede ahorrar trabajo y tiempo, lo que es fundamental para un mayor progreso y pronóstico. Ante cada ejercicio, cada propuesta que se le realiza al niño y a la niña, me pregunto: ¿Cómo la recibiría yo?, y si a mí no me vale…




En definitiva, debemos mostrarles un mundo atractivo, para que quieran mirarlo, percibirlo y comprenderlo desde su incipiente desarrollo cognitivo; llegar a la acción desde la motivación, desde el deseo, y darle la oportunidad de vivir experiencias, de forma que quiera superar obstáculos para obtener su recompensa.

La estimulación visual es una poderosa y formidable herramienta en sí misma y de grandes posibilidades y resultados para las funciones visuales, pero también un gran recurso transdisciplinar, a través del cual, el niño y la niña iniciará un hermoso viaje, de descubrimiento del entorno, del mundo, de la vida, con la compañía de su familia y profesionales.


Ángel Francisco Lucas Pérez
Maestro CRE ONCE Alicante


miércoles, 23 de mayo de 2018

MUCHO MAS QUE ABUELOS Y ABUELAS




La figura de los abuelos y las abuelas siempre ha sido muy importante en la vida de los nietos y nietas, y decimos siempre porque a pesar de los cambios que han ido surgiendo en nuestra sociedad, su papel es fundamental.

Cuando hablamos de cambios nos estamos refiriendo a la influencia que ha tenido la incorporación de la mujer al mundo laboral, la dificultad que existe para poder conciliar vida personal y vida laboral y las aspiraciones que nos está transmitiendo la sociedad a nivel material, económico y laboral para que a día de hoy sean los abuelos y las abuelas los encargados de cuidar a las nietas y a los nietos, ya que tanto la madre como el padre están activos laboralmente y entre otros recursos, eligen que pasen al cuidado de éstos y éstas cuando están trabajando.

Pero como decíamos anteriormente, los cambios no han hecho que la figura del abuelo y de la abuela sea tan diferente, y por lo tanto, tampoco hará que el papel de ellas y de ellos lo sea. Por ejemplo, consideramos que nuestros abuelos y abuelas son:


  - Historiadores familiares, es decir, son la identidad familiar y van transmitiendo al resto de la familia su propia cultura familiar.
  - Fuente de cohesión, ya que son capaces de unir hasta a los miembros más alejados de parte de la familia extensa, "aglutinadores de las familias". Además, son buenos negociadores entre madre, padre e hijos e hijas.
   - Modelos, y es que son el punto de referencia para el padre y la madre (hijo o hija de éstos y éstas) y modelos de comportamiento para el resto de la familia.
   - Apoyo afectivo y económico, haciendo hincapié en ese amor incondicional que les caracteriza.
   - Dispensadores de tiempo, a veces pueden llegar a pasar más tiempo con sus nietos y nietas que el propio padre y madre, haciendo que estos momentos sean únicos y especiales.
  - Colaboradores de la crianza, ya no sólo refiriéndonos al cuidado de los nietos y nietas, sino también a la colaboración con las tareas diarias, la ayuda en los momentos difíciles, etc.
  - Fuente de afecto, pasan bastante tiempo jugando con los nietos y nietas y disfrutando de estas situaciones.



Pero, ¿qué pasa cuando tenemos un nieto o nieta con diversidad funcional o riesgo de padecerla? Pues mención especial merecen los abuelos y las abuelas de niños y niñas con algún tipo de diversidad funcional, sea física o mental.


Y es que las abuelas y abuelos de hoy en día están hechos de otra pasta. Han visto la evolución que ha sufrido el mundo de la discapacidad, donde no solo el uso de los términos ha cambiado, (totalmente obsoletos y en desuso por sus connotaciones negativas y peyorativas), sino también el trato que se les ofrece a las personas con algún tipo de limitación, (recordemos que no hace mucho tiempo cuando en una familia nacía una persona con discapacidad apenas salía a la calle).

Miran atónitos el surgir de nuevas disciplinas y tratamientos, hidroterapia, musicoterapia, integración sensorial, etc. y se sumergen en este mundo aprendiendo y poniendo en marcha cosas nuevas día a día.

Pero sufren, ¡vaya si sufren!, y además por partida doble y desde lo que más se quiere en este mundo, por sus hijos y sus hijas. Porque no hay cosa peor que ver sufrir a una hija y a un hijo, y si a eso le sumamos el sufrimiento por una nieta o un nieto, el día a día se vuelve muy duro. Esto no minimiza lo más mínimo la conexión que se establece entre ambos.

Y es que el vínculo que los abuelos y las abuelas establecen con sus nietas y nietos es único y especial. Nos faltarían palabras para describirlo, ya que traspasa cualquier relación que puedas establecer o crear con otra persona.

Pero como progenitores de niños y de niñas con algún tipo de diversidad funcional, ¿qué esperamos de nuestros abuelos y abuelas?:

  - Que traten a nuestro hijo y nuestra hija como han tratado a sus hermanos y hermanas o a sus primos y primas, etc.
  - Que acepten y respeten nuestras decisiones sin juzgar,
  - Que nos acompañen y participen en tratamientos,
  - Que estén dispuestos a aprender,
  - Que celebren todos los logros y avances conseguidos, incluso los más pequeños,
  - Que muestren interés por lo que proponemos e iniciamos,
  - Y sobre todo, que se cuiden, porque los necesitamos.

Porque son fundamentales en nuestro día a día y son pieza clave en la vida de nuestros hijos y nuestras hijas.



Hay veces que los abuelos y las abuelas también necesitan de un tiempo para ir asumiendo esta nueva realidad en la que nos encontramos, mientras llega este momento una forma de mantenerse activos y activas y ser partícipes, la encuentran de la siguiente manera: acompañan al médico, actúan de taxistas, preparan algún guiso o comidas, ayudan económicamente, etc. todo ellos según sus posibilidades.

La conexión y la mirada que un abuelo y abuela mantienen con su nieto y nieta genera un destello y una luz tan única, que es difícil de encontrar en cualquier otro lugar.

Autoras:

Ainhoa Aguado,
Técnico en Atención Temprana en el CDIAT de Alicante.

Isabel Vaca,
Técnico en Atención Temprana en el CDIAT de Alicante y San Vicente de APSA.
Técnico Infanto Juvenil en el CRAE de San Vicente de APSA.


Bibliografía:

Familia y desarrollo humano. Palacios, J. y Rodrigo, M. J. (1998). Madrid Alianza.

Atención temprana y familia. Como intervenir creando entornos competentes. Perpiñan, S. (2009). Madrid Narcea.

Abuelos y abuelas de nietos con discapacidad. Un apoyo fundamental para toda la familia. Manual de orientación. Fundación Nexe.

Cuaderno de Buenas Prácticas FEAPS. Taller de abuelos.

miércoles, 16 de mayo de 2018

MUSICOTERAPIA Y ATENCIÓN TEMPRANA



Para APSA la atención sobre la familia, su hija y su hijo y las circunstancias vitales que les acompañan es esencial, por lo que la búsqueda de nuevas herramientas que nos acerquen más la satisfacción de sus necesidades ha de ser prioridad en nuestra labor profesional.

La aproximación musicoterapéutica dentro de la intervención temprana se circunscribe en las directrices biológicas, psicológicas y sociales que considera la globalidad de los niños y las con diversidad funcional y sus familias.

El uso profesional de experiencias sonoras como recurso: implementará los objetivos planteados en su desarrollo, fomentará el bienestar en el entorno familiar y actuará como agente socializador natural.

A través de un proceso de intervención organizado, estructurado y sistematizado, se propondrán actividades que potencien las posibilidades del niño y de la niña, de modo global y específico, reforzando así su desarrollo adaptativo, motriz, sensorial, perceptivo, cognitivo, comunicativo, social y afectivo. Al mismo tiempo, con su práctica crearemos un lenguaje común en el vínculo con su familia, así como relacional con sus iguales, ofreciendo oportunidades de expresión y de relación en un ambiente seguro, que resulte facilitador de su integración.

Las sesiones de Musicoterapia contienen, en su esencia y por su naturaleza, los elementos que optimizarán la calidad estimular necesaria en un programa de Atención Temprana:

  • La exploración de diferentes instrumentos musicales, con las posibilidades motivadoras que en sí presentan, proporcionarán una mayor conciencia de sus manos, de la coordinación con su vista y un desarrollo de su lateralidad.
  • Las adquisición de destrezas motoras gruesas, a través de secuencias de movimiento, ritmo, mejora del tono, dominio y control corporal favorecerán el acceso a las experiencias del entorno.
  • En consecuencia, ampliar las posibilidades manipulativas y mejorar la vivencia del espacio, le aportará un mayor conocimiento de lo que le rodea, con el sostenimiento y enfoque de la atención, mejora de su memoria y de sus procesos perceptivos.

  • El interés por los sonidos se encuentra ya desde antes del nacimiento, por lo que ha de ser cuidado desde las primeros gestos relacionales establecidos  con el recién nacido. El mecimiento, acunar al bebé implican acciones secuenciadas con ritmo monótono que aportan calma y seguridad tanto al padre/madre como al propio bebé, creando de modo natural el primer vínculo entre ambos. Posteriormente, los momentos de escucha y atención, imitación de sonidos, emisión de respuestas, turnos…  llevarán a la mejora de la capacidad de comunicación en el pequeño y la pequeña, incluso por encima de las posibilidades de lenguaje oral, en el caso de que las haya.

  • En las familias, dicha intervención mejorará la competencia percibida de la actuación en su propio rol, impulsando en los primeros momentos junto al bebé de la mejora de su inclusión en la red social, quizá abandonada por su situación…, que posteriormente le favorecerá  facilitando su cohesión de grupo, aumentado su adaptación al entorno y el desarrollo de sus habilidades adaptativas.


  • Las posibilidades de crecimiento se abren para todos los miembros de la familia, debido al disfrute de experiencias musicales compartidas y que son iniciadas precisamente con la hija y el hijo, el hermano y la hermana e incluso el nieto y la nieta que presenta diversidad funcional, aprendiendo a disfrutar de su desarrollo juntos.



La aportación de la musicoterapia como herramienta de base científica en el campo de la Atención Temprana, nos ayudará a crear patrones de interacción favorables no solo entre todo el conjunto familiar, sino también en la relación establecida con los profesionales, mejorando la calidad y adherencia a la intervención, y sobre todo sumando esfuerzos en la optimización de la calidad de vida de nuestras usuarias y nuestros usuarios y sus familias.





Alicia Mas Burgos
Psicóloga/Directora CDIAT/CRAE San Vicente, Área Educativa APSA
Profesora en Máster Universitario en Musicoterapia, de la Universidad Católica de Valencia (seminario: Musicoterapia y Atención Temprana; asignatura: Musicoterapia en el ámbito sociosanitario).



BIBLIOGRAFÍA

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Beaudry, I. (2003). Problemas de Aprendizaje en la Infancia. Oviedo: Ed. Novel.

Beaudry, I. (2008). Tengo Duendes en las Piernas. Oviedo: Ed. Novel.

Brazelton, T, Berry  y Nugent J. Kevin. (1997). Escala para la evaluación del Comportamiento Neonatal. Barcelona: Ed. Paidós.

Brito de la Nuez, Alfredo G.; Pérez-López, Julio. (2004). Manual de Atención Temprana. Madrid Ed: Pirámide

Brotherson, M. J., Summers, J. A., Bruns, D. A., & Sharp, L. M. (2008). Family centered practices: Working in partnership with families. In P. J. Winton, J. A. McCollum & C. Catlett (Eds.), Practical approaches to early childhood professional development: Evidence, strategies, and resources.  Washington, DC: ZERO TO Three.

Cristobal, C., Fornós, A., Giné, C., Mas, J.M. y Pegenaute, F. (Coods.) (2010). La Atención Temprana. Un compromiso con la infancia y sus familias. Barcelona: UOC.

FEAPS. Manual de Buenas Prácticas FEAPS. Atención Temprana. Orientaciones para la calidad. Enlace público en la dirección web: http://www.feaps.org/manualesbb_pp/atencion_temprana.pdf.

Federación Estatal de Asociaciones de Profesionales de Atención Temprana (GAT). Libro Blanco de la Atención Temprana. Enlace público en la dirección web: http://www.cedd.net/docs/ficheros/200510100001_24_0.pdf.

Fodor, E. y García-Castellón, M. (2008). Todo un Mundo de Sensaciones. Método de autoayuda para padres y profesionales aplicados al periodo inicial de la vida. Madrid: Ed. Pirámide.

Fodor, E. y Morán, M. (2008). Todo un Mundo por Descubrir. Método de autoayuda para padres y profesionales. El desarrollo del niño de 6 a 24 meses. Madrid: Ed. Pirámide.

Fodor, E. y Moran, M. (2008). Todo un Mundo de Sorpresas. Educar Jugando: el niño de 2 a 5 años. Madrid: Ed. Pirámide.

Marín, I., Penón, S. y Martínez, M. (2008). El Placer de Jugar. Barcelona: Ed. Ceac.
Mc William, R.A. (2010). Routines based early intervention : supporting young children and their families .Paul H. Brookes publishing Co.

Mc William, R.A. (2010). Working with families of young children with special needs. Baltimore.Paul H. Brookes publishing Co.