miércoles, 11 de julio de 2018

LA IMPORTANCIA DE LA HIDROTERAPIA



¿Qué es la Hidroterapia?

Es una parte de la fisioterapia que  tiene como objetivo el uso del agua como elemento terapéutico. De manera individual con las técnicas específicas empleadas  buscamos un trabajo más global donde conseguir metas físicas, psíquicas y funcionales.

Lo que puede empezar como una actividad motivadora se puede transformar en una de las mejores formas de trabajar el aspecto psicomotor.


¿Cuáles son las propiedades del agua?

El medio acuático presenta ventajas especiales, debido a sus propiedades físicas y se resumen en las siguientes: hipo-gravidez, que facilita la descarga del peso corporal en función de la profundidad; resistencia hidrodinámica, que permite el trabajo muscular; presión hidrostática, que favorece la circulación sanguínea; la termorregulación y el equilibrio muscular debido a la participación de la mayor parte de la musculatura.
Por lo que el ejercicio acuático aumenta las posibilidades terapéuticas de los niños con dificultad de movimiento y da oportunidad de experimentar mayor libertad y mayor autonomía.
Hoy en día los profesionales en este campo damos mucha importancia a la práctica de habilidades nuevas en entornos más naturales como es el caso del medio acuático, para que los aprendizajes sean automatizados y puedan proyectarse a cualquier otro entorno.


El servicio de hidroterapia en APSA:

En APSA realizamos sesiones de hidroterapia individuales de media hora de duración. Las sesiones las realiza una fisioterapeuta pediátrica especializada en hidroterapia, y en muchas ocasiones son acompañados por sus familiares. Durante todo el curso se han beneficiado niños y niñas con distintas capacidades y edades que dependiendo de sus posibilidades hemos ido trabajando para conseguir los distintos objetivos propuestos en cada caso de manera individual.


¿Qué podéis hacer vosotros este verano?


      1 - Familiarización con el medio:

Es importante que la adaptación sea progresiva, sobretodo los primeros días, ya que al principio pueden aparecer miedos, fobias o inseguridades al agua:

     -  Sentarnos en el bordillo, mojarnos  y jugar antes de entrar.
     - Que el adulto entre primero.
     - Dar seguridad y no sobreproteger.
     - Utilizar juguetes que le sean familiares.

      2 -Entradas al agua:
De manera progresiva:                 

     - Sentarse en el bordillo y anticipar qué vais a introducirles  al agua.
    - Sentado o sentada en el bordillo esperar a que se vea capaz para tirase y esperarles con nuestros           brazos abiertos para recibirles en el agua.
    - De pie con ayuda de las manos.
    - De pie sin manos dando un salto grande.

      3 -Tipos de agarre:
En las fotos observaremos algunos de  los distintos agarres que podemos ofrecer, recordar dar soporte pero no sobreproteger, hay que ayudar y facilitar el movimiento y  favorecer su autonomía:

 

 


     4 -Favorecer primeros desplazamientos:
Con ayuda de vosotros o vosotras o de algún material de flotación empezar a practicar mover las piernas y los brazos para alcanzar algún juguete, ir al bordillo o ir a buscar algún familiar,…

     5 -Iniciar el control respiratorio:
Conforme vayáis viendo que el niño o la niña se encuentra más cómodo o cómoda podéis introducir el trabajo respiratorio previo a la inmersión.

- Primero hay que empezar a tirarle con cuidado agua por encima de la cabeza y ver su reacción, para ver si están preparados o preparadas para empezar a sumergirles. Le echaremos agua por encima y observaremos si le gusta o si no, si traga agua o si se pone nervioso o nerviosa o abre la boca. En esto hay que tener tacto y paciencia y hacerlo poco a poco y de manera progresiva para que no haya retrocesos. Hay que intentar siempre animarles y motivarles y que sea un juego donde al final disfruten.

- También podéis  empezar a hacer burbujas en el agua pidiéndole que sople.                         

- Si tiene capacidad pedirle que meta la cara debajo del agua y hacerlo atractivo diciéndole:- ¡vamos a ver los peces del fondo de la piscina!

- Si todavía es muy pequeño y no es capaz de hacerlo por el mismo o por ella misma y en la primera fase de echarle agua por encima ha respondido bien y no ha tragado agua  podéis probar con cuidado a hacer pequeñas inmersiones.
Os pondréis al niño o a la niña enfrente vuestra y contareis hasta tres y os sumergiréis vosotros o vosotras primero para prepararles y después volveréis a contar hasta tres y se lo haréis a él o a ella. Nada más salir normalizar la situación  y positivizar diciendo: - Bien, Bravo,….


      6 -Material adecuado de flotación:
Tendréis que ir valorando según las capacidades del niño y la confianza con el medio un material que dé al niño o la niña más o menos ayuda:

- Flotadores con control pélvico
- Chalecos
- Cinturones
- Churros
- Flotador de cuello


Si estáis interesados en conocer más acerca del servicio de hidroterapia podeis poneros en contacto con nosotros y nosotras.


Elena Gil González
Fisioterapeuta del Área Educativa de Apsa y responsable del servicio de Hidrotepia.

miércoles, 4 de julio de 2018

UN “MUNDO SOCIAL”


Vivimos en una realidad compartida, nuestro mundo se basa en relaciones sociales, en interacciones con las personas que nos rodean; todos los días iniciamos conversaciones, expresamos afecto a un ser querido, damos las gracias, hacemos un cumplido, nos quejamos, etc.  En definitiva, el ser humano es un ser social desde que nace, por lo que resulta preciso que desde bien pequeños comencemos a familiarizarnos con estas competencias necesarias para vivir en sociedad, las habilidades sociales.



¿QUÉ SON LAS HABILIDADES SOCIALES?

Las  habilidades sociales son un conjunto de conductas aprendidas que permiten al individuo desarrollarse en un contexto interpersonal expresando sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o derechos de un modo adecuado a la situación. Estas son necesarias para la adaptación del individuo a su entorno, influyendo en todas las áreas de la vida (están presentes a nivel laboral, familiar, en cuanto a las amistades, etc.).
Algunas de las habilidades sociales, entre otras muchas, son las siguientes:
  • Asertividad: forma de actuar que permite a la persona expresar sus ideas, sentimientos y derechos sin sentir ansiedad y sin herir a la otra persona.
  • Empatía: capacidad de comprender el punto de vista de los demás.
  • Comunicación: tanto verbal (iniciar una conversación, saludar, despedirse, etc.) como no verbal (expresión gestual o facial adecuada a cada situación).
  • Habilidades para la correcta expresión de sentimientos negativos: saber expresar la ira, la tristeza, la frustración, etc.,  de forma asertiva y no agresiva.
  • Escucha activa: escuchar a la otra persona sin interrumpir y mostrando interés en el discurso. 
  • Disculparse.
  • Dar las gracias.
  • Pedir ayuda.
  • Expresar afecto.
  • Pedir permiso.
  • Realizar bromas de forma adecuada.
  • Resolver los problemas.
  • Decir “no”.
  • Etc.

LAS HABILIDADES SOCIALES EN LA INFANCIA

La infancia resulta un periodo clave para el aprendizaje de estas competencias, influyendo así en un buen funcionamiento psicológico, social y académico. El desarrollo social está estrechamente vinculado al evolutivo, ya que a medida que los niños y niñas van creciendo, sus habilidades sociales mejoran y se amplían: a edades muy tempranas, durante la etapa preescolar, comienzan cambiando el juego solitario por el juego compartido, desarrollan las comunicación verbal e interacción con pares, comparten sus juguetes, saludan, se despiden, etc.  Al mismo tiempo que inician la etapa escolar y se  establecen nuevas relaciones con sus compañeros, comienzan a comprender las normas y a establecer roles sociales,  hacia los 4 años se empiezan a desarrollar las relaciones de amistad, y  a los 5 años pasan a establecer grupos en los que existe una gran implicación, participación y cooperación.


ESTILOS DE COMUNICACIÓN


Además, siempre que se habla de habilidades sociales, es necesario también  decir que existen 3 estilos comunicativos, el pasivo, el agresivo y el asertivo, que cumplen distintas características:


¿CUÁL ES NUESTRO PAPEL?

El trabajo tanto de las profesionales y los profesionales como de los padres y las madres es favorecer el aprendizaje de las habilidades sociales, otorgando un estilo de comunicación asertivo.  Los niños y niñas aprenden cómo deben comportarse, y la mayoría de las veces es por imitación, por ello es muy importante que las personas cercanas al entorno del niño y de la niña muestren modelos adecuados de comunicación, dando un ejemplo de cómo se deben llevar a cabo las interacciones sociales.

PROBLEMAS DERIVADOS DE LA FALTA DE HABILIDADES SOCIALES

Cabe destacar que la falta o el escaso desarrollo de estos aprendizajes a edades tempranas puede desencadenar problemas como la dificultad para establecer relaciones de amistad con iguales, problemas para relacionarse con los demás, baja autoestima, malestar emocional o problemas escolares a nivel de rendimiento o comportamientos disruptivos.

Es necesario educar a los niños y niñas en una forma adecuada de comunicación, para evitar estos problemas y para llegar a un adolescencia socialmente competente.

BIBLIOGRAFÍA

Lacunza, A., Contini, N. Las habilidades sociales en niños y adolescentes. Su importancia en la prevención de trastornos psicopatológicos. Fundamentos en humanidades, 2011.Vol.12

Lacunza, A. Las habilidades sociales y el comportamiento prosocial infantil desde la psicología positiva. Revista Pequén, 2012. Vol. 2, n° 1

Proyecto Equal . Educa Aragón. HABILIDADES SOCIALES: Material didáctico.


Palacios, J., Marchesi, A., y Coll, C. (1990). Desarrollo y Educación: 1. Psicología Evolutiva. 2ª Edición. Madrid: Alianza.

Autora:
Esmeralda Martínez Gonzálvez

martes, 26 de junio de 2018

CICATRICES, ALGO MÁS QUE ESTÉTICA



¿Quién no ha visto o tenido una cicatriz? A través de esta entrada, compartiremos la información más relevante referente a las ya conocidas, sufridas y vistas por todo el mundo, las cicatrices.
               
El organismo, por suerte para nosotros, fue dotado de un alto componente regenerativo capaz de solucionar pérdidas de continuidad en los diferentes planos que este presenta.  Tales pérdidas de continuidad pueden ser producidas de manera accidental (golpes, cortes, caídas etc..) o de manera provocada, siendo la única solución para atajar un problema de mayor magnitud (cirugías).

Una vez perdida la solución de continuidad, el organismo comenzará el proceso de regeneración y recuperación de la misma en el tejido dañado. Este mismo tejido, no es únicamente la parte que nuestros ojos y tacto pueden llegar a ver y tocar, se compone de varias capas, cada una de ellas con sus particularidades y sus complejidades, para poder recuperarse.

En esta entrada abordaremos principalmente las cicatrices que se producen tras una intervención quirúrgica. Tras la incisión que se realiza en una operación, el cuerpo posteriormente debe conseguir unir todas las capas de piel, de tejido fascial, muscular, etc…

En la piel, en el tejido que recubre todas las partes del cuerpo del ser humano, se diferencian distintas capas:

-  La más superficial, EPIDERMIS, la cual nos protege de daños externos contra nuestro cuerpo.
-  La DERMIS, capa intermedia donde encontramos realmente la elasticidad, puesto que está formada por fibroblastos, células que producen las fibras de colágeno, y este aporta resistencia al tejido.
-  La capa más profunda es la HIPODERMIS, donde encontramos un alto contenido de tejido graso subcutáneo.

La reparación de cada uno de estos planos será completamente diferente, tanto en tiempo como en calidad, formando un tejido cicatricial, quizás algo más desordenado que el tejido natural y con cierta pérdida de capacidad contráctil.

El tejido de nueva formación, es creado a través de las diferentes células madre del organismo, las cuales gracias al estímulo del sistema nervioso, concretamente el sistema nervioso parasimpático, conseguirán transformarse en las diferentes células maduras.








En el proceso de recuperación y regeneración tisular, podemos encontrarnos con tres tipos de cicatrices: cicatrices queloides, hipertróficas o atróficas.

En los niños y las niñas en crecimiento, en el periodo desde los 2 años hasta la pubertad, debido al espesor de la piel, a las fuerzas mecánicas del tejido y a la propia curación, pueden darse regeneraciones menos favorables, llegando a producir cicatrices hipertróficas.

Para el comienzo de estas fases, el cuerpo necesita un estímulo, como si una chispa para el funcionamiento de un motor fuera. El estímulo de regeneración viene directamente condicionado por factores externos, como la exposición al sol, la fricción o cambios de temperatura. También diversos factores internos influirán, como por ejemplo la alimentación, factores genéticos, capacidad de síntesis de colágeno, calidad de conductividad del sistema nervioso, capacidad vascular, también en algunos casos la raza. Lógicamente, estos factores individuales juegan un rol importante variando tiempos y calidad del tejido formado.

El cuidado de los factores junto con el estudio de la anatomía topográfica  y combinado con la experiencia clínica llevará a establecer diferencias en el abordaje de estas cicatrices según su localización.

  • CICATRICES CARA Y CUELLO: es necesario revisar las estructuras musculo-esqueléticas (suboccipitales, músculos faríngeos, musculatura de la lengua, atm, hueso hiodes, maxilares…). Concretamente, si está  en formación la arcada dental y el hueso maxilar. Es importante que el funcionamiento de los órganos de la visión, respiración, fonación, masticación, deglución, sea lo más adecuado posible, ya que estos son captores informativos muy importantes.


  • MIEMBRO SUPERIOR (parálisis braquial obstétrica, fracturas de miembro superior, sindactilias,…): pueden generar problemas musculo-esqueléticos, vasculares, déficits de sensibilidad, déficits motores, además de dolor. Cuando hay un problema en una extremidad, a corto-medio plazo es importante que pueda incluirse en las actividades del día a día, ejercitando ese brazo en la medida de lo posible, y a medio-largo plazo, es importante que no aparezcan asimetrías perjudiciales por compensación con esa extremidad.






Foto: Oberlin C, Durand S. Parálisis traumáticas del plexo braquial del adulto por lesiones radiculares. EMC Aparato Locomotor. 2007; 40 (4): 1-12.







  • TORAX (enfermedades congénitas de pulmón, esternotomías, pectus excavatum, quistes del mediastino): producirán restricciones del pericardio, de la pleura, del  mediastino y del diafragma. Por eso es necesario valorar y trabajar la cicatriz como los tejidos y estructuras periféricas. Cabe destacar la importancia del trabajo de esta zona, por la presencia del timo, glándula del sistema inmunitario de especial importancia en niños.


  • ABDOMINALES (apendicitis, invaginación intestinal, hernia umbilical, problemas uroginecológicos,...):se ha de pensar en el cierre correcto de estas capas de piel, y en la tensión que genera en las estructuras subyacentes, ya que de esto dependerá su correcto aporte vascular.




Se ha observado que el trabajo visceral puede ayudar a prevenir las adherencias que se producen tras una intervención quirúrgica, y de esta forma reducir problemas digestivos, obstrucciones intestinales o dolor entre otros casos.

  • MIEMBRO INFERIOR (dismetrías, pies zambos, pies planos, pies equino, fracturas, cirugías multinivel, displasias de cadera,…): tras el postoperatorio, es importante controlar los factores de dolor, inflamación (como en el resto de cirugías) y prevenir deformaciones musculotendinosas y osteoarticulares.


GESTIÓN Y TRATAMIENTO
Para la gestión de las diferentes zonas y estímulos implicados en la recuperación del tejido, tiene un papel muy importante la fisioterapia, a través de diferentes técnicas fisioterapéuticas se mejorarán los estímulos positivos y por tanto la mejor formación de tejido:

-  La aplicación de férulas u ortesis, sobre todo en miembros superiores, inferiores, así como corsés tras cirugías en el tronco.

-  El uso del masaje, el cual disminuye los síntomas físicos de las cicatrices (dolor, picor) y además, influye también en el factor psicológico. Hay técnicas muy sencillas como el movimiento del tejido cicatricial en “z”, la cual puede realizarse en casa de manera muy sencilla, y busca aumentar la movilidad del tejido cicatricial.



Foto: www.espanito.com; aplicación de masaje en “z” desde las dos orillas de la cicatriz con sentidos opuestos.








Es importante realizar una buena reeducación postural de cada niña y cada niño para que haya un adecuado funcionamiento de los órganos internos y de las funciones vitales. El trabajo del diafragma es importante para mantener los desequilibrios de presiones que permiten el correcto funcionamiento a nivel respiratorio y esto mejora la recuperación vascular y linfática.

-  Para conseguir un mejor deslizamiento de cada uno de los planos subyacentes a la cicatriz, se han evidenciado mejoras al trabajar con la terapia de inducción miofascial, la cual busca restaurar el tejido fascial alterado.

-  Además, para una correcta tensión oxidativa de los tejidos afectados, es necesario favorecer una adecuada aportación de oxígeno a los tejidos que lo necesitan, para ello, mediante la terapia de radiofrecuencia se puede estimular la producción natural de colágeno, aumentar la elasticidad de la piel, mejorar la circulación sanguínea y oxigenar los tejidos más profundos, sin dañar a la dermis.

Por lo tanto es importante:

-  Controlar la tracción y el exceso de movimiento en los planos fasciales de la cicatriz.
Vigilar la herida tras la cirugía, realizar las curas necesarias y examinarla.
-  Prevenir anomalías en el crecimiento debido a la contracción cutánea, evitando que aparezcan asimetrías posturales, sobre todo en el plano frontal, como puede ser la escoliosis. Así como en las cicatrices más centrales (hernias umbilicales, cirugías de corazón,…) habrá que asegurar una buena postura en el plano sagital, evitando hipercifosis o hiperlordosis.
Hidratar muy bien la zona cicatricial, preguntar a cerca de la aplicación de cremas dérmicas que favorecen las condiciones de regeneración de las células madre y la maduración de estas. O la aplicación de ciertas vitaminas; por ejemplo, el uso de vitamina E antes y después de la cirugía, ayuda a mejorar la curación de las heridas quirúrgicas. 

Bibliografía:

-  Chamorro Comesaña A, Suárez Vicente MD, Docampo Ferreira T, Pérez-La Fuente Varela MD, Porto Quintáns MM, Pilat A. Effect of miofascial induction therapy on post-c-section scars, more than one and a half years old- Pilot study. J BodywMovTher. 2017 Jan; 21 (1): 197-204.
-  Bove GM, Chapelle SL. Visceral mobilization can lyse and prevent peritoneal adhesions in a rat model. J BodywMovTher. 2012 Jan; 16 (1): 76-82.
-  Sanchez J, Antonicelli F, Tuton D, Mazouz Dorval S, François C. Specificities in children wound healing. Ann ChirPlastEsthet. 2016 Oct: 61 (5); 341-347.
-  García Martínez E. Efectividad de los tratamientos no farmacológicos en cicatrices patológicas, postraumáticas y postquirúrgicas para la disminución del prurito, el dolor y los síntomas psicológicos: una revision sistemática. 2015: 1-59.
-  Andrades P, Benítez S, Prado A. Recomendaciones para el manejo de cicatrices hipertróficas y queloides. Rev Chilena de Cirugia. Abril 2006: 58 (2); 78-88.

Autora:
Elena López Rovira
Fisioterapeuta APSA CDIAT Villajoyosa

jueves, 14 de junio de 2018

EDUCAR CON INTELIGENCIA EMOCIONAL



EDUCAR CON INTELIGENCIA EMOCIONAL

Para comenzar debemos saber ¿qué son las emociones?, ¿de dónde surgen?, ¿cómo nos afectan? Y a partir de ahí adentrarnos en el mundo de la inteligencia emocional, conocer los principios básicos que debemos tener en cuenta y una vez lo hayamos entendido y puesto en práctica con nosotros mismos, ya podremos ponernos manos a la obra para aplicarlo a la crianza de nuestros niños y niñas.


¿Qué es una emoción?

Una emoción es la reacción que sufre nuestro cuerpo con una fuerte afectación del estado de ánimo y que va acompañada de cambios fisiológicos, motores, conductuales, expresivos y cognitivos. Surge ante una situación externa (del entorno) o interna (de nosotros mismos). Y lo más importante, se puede hablar de emociones negativas o positivas pero todas ellas nos sirven.

                Las emociones básicas son automáticas, las encontramos en el código genético y desde el útero ya se pueden apreciar en el bebé, éstas son 6:












Cada emoción posee cuatro partes, las cuáles se reflejan en nuestro cuerpo:


Un ejemplo:

COGNITIVO: me siento enfadado o enfadada

FISIOLÓGICO: comienzo a sudar, temblar, aumenta mi ritmo cardíaco.

CONDUCTUAL: gritar, golpear…

EXPRESIVO: ceño fruncido, aumentar el tono de voz…

¿Y ahora bien, qué es la Inteligencia emocional?


Es la habilidad de conocer, manejar y dirigir nuestros sentimientos y emociones, y también poseer la habilidad de hacerlo con las emociones de los demás (empatía), somos seres sociales y vivimos rodeados de personas.
           Además, debemos tener en cuenta que la interpretación de nuestras emociones puede ser muy diferente a la de otros ante los mismos estímulos, esta subjetividad se debe a la variabilidad del temperamento y a las experiencias que nos marcan a lo largo de la vida.


Para iniciar el camino a la inteligencia emocional debemos seguir 5 pasos básicos y necesarios:










¡Manos a la obra!

Y una vez explicado qué es la IE, pasamos a comentar cómo los papás y las mamás podéis educar con IE desde el hogar; la primera escuela del aprendizaje emocional.

                Por un lado, sabiendo que, no sólo les va a llegar a los niños y niñas cómo su padre o su madre se dirige hacia ellos o ellas, sino que las niñas y los niños perciben y aprenden de cómo su padre y su madre interactúan, se relacionan y resuelven los problemas cotidianos; será muy importante el modelo que ofrezcáis como pareja.

                Y por otro lado, ayudándoles a que las niñas y los niños puedan:

1.  Conocerse a sí mismo o a sí misma y conocer sus emociones

Este primer punto es la clave de la IE, y es que, sabiendo quiénes son y qué les pasa, pueden actuar adecuadamente. Pero para que esto pueda suceder, los papás y las mamás deben no poner etiquetas a sus hijos e hijas y resaltar la imagen positiva de sí mismos o sí mismas, como también pueden animarle a describirse, definirse, etc. y ayudarles a poner nombre a lo que sienten.

2.  Expresarse emocionalmente, ya que siempre les ayudará a que sientan mejor.

Es importante que le deis tiempo y respetéis sus momentos en los que no quieran hablar. Así, como crear climas de confianza para ello, y por supuesto, hay que darle un modelo de expresión emocional, tan simple como por ejemplo, llegar un día a casa y expresar junto a toda la familia cómo te encuentras: “hoy estoy triste porque la exposición a los compañeros no ha salido tan bien como me hubiese gustado”, hablando tanto de las emociones positivas como de las negativas.

3. Tolerar las frustraciones.

Para que los niños y las niñas no tiendan a responder con una rabieta o con violencia de manera habitual cuando no consiguen su objetivo, os damos unas claves para aumentar la tolerancia a la frustración:

ü  Dejaremos que vivan pequeñas frustraciones sin evitarlas constantemente
ü  Debemos de evitar la sobreprotección excesiva dejando que experimenten y se equivoquen
ü  No concederemos todos sus caprichos
ü  Aumentaremos los niveles de autonomía
ü  Cuando lloren por pequeñas cosas, no acudiremos inmediatamente a consolarlos
ü  Debemos de elogiar cada momento que el niño o la niña consiga esperar y/o tolere la frustración
ü  No debemos de cambiar nuestra decisión por la conducta del niño o la niña

ü  Tenemos que ser buenos modelos enseñándoles cómo se actúa frente a la frustración

4.  Tener buena autoestima y confianza en sí mismos o sí mismas

                Estar satisfecho consigo mismo o consigo misma es muy importante para poder resolver mejor los conflictos, ya que nos consideraremos más empoderados o empoderadas para ello. Pero para que nuestros y nuestras peques puedan tener una buena imagen de sí mismos y sí mismas, os dejamos unos trucos:

ü  Debemos devolver una imagen positiva y ajusta de sí mismos y sí mismas, sin exagerar ningún aspecto
ü  Hay que reforzar sus logros y no recalcar sus fracasos
ü  Tenemos que brindarle la oportunidad de que se enfrente a los conflictos de manera autónoma
ü  Criticaremos sus actos (la conducta) pero nunca a su persona (niño/niña)
ü  Permitiremos la expresión de sus sentimientos y emociones
ü  Siempre le aseguraremos nuestro amor incondicional.

ü  Debemos de ser buenos modelos valorándonos a nosotros y nosotras mismas delante de ellos y de ellas.

5.  Tener una buena automotivación

Siendo ésta consecuencia de la autoestima, podemos añadir que la automotivación es el combustible que nos permite llevar a cabo lo que nos proponemos. Y para que nuestros hijos y nuestras hijas tengan una buena automotivación, les ayudaremos a:

ü  Reconocer sus esfuerzos
ü  A mantener una actitud positiva
ü  Les animaremos a persistir en su empeño

ü  A ponerle plazos y a organizarse, ya que puede que ellos y ellas aún no tengan las estrategias suficientes para poder gestionar adecuadamente determinadas situaciones.

                     

6. Ser autónomos y responsables

Para ello, debemos de demostrarles que confiamos en ellos y en ellas mandándoles mensajes positivos, y muy importante, “dejándoles hacer”. Hay que ajustar siempre las responsabilidades a su capacidad, ajustando exigencias a las expectativas, ya que si les encomendamos tareas con mayor nivel de capacidad, pueden adoptar una actitud de rechazo.


7.  Desarrollar empatía para comprender a los demás


El desarrollo de la empatía en las personas es fundamental para establecer vínculos personales adecuados y sanos. Para favorecer que nuestros pequeños y pequeñas la desarrollen, les animaremos a que se interesen por el estado de ánimo de los demás y favorezcan la escucha activa hacia los demás.

8.  Ser bondadosos y bondadosas

Debemos de hacerles partícipes en trabajos solidarios en colectivos o grupos sociales, por ejemplo, que ayuden a recoger la ropa que ya no les viene o no se ponen y que la depositen en un lugar de recogida para las personas más desfavorecidas.

9.  Comunicarse eficazmente con los demás y buscar solución a los conflictos

Para llevar a cabo este pilar fundamental en la educación con inteligencia emocional, podemos ayudar a las niñas y niños a que:

ü  Se enfrenten por sí mismos y por sí mismas a los conflictos o con la intervención del adulto
ü  Le ofreceremos opciones para solucionar el conflicto

ü  Daremos oportunidad de modificar su conducta.



10.  Ser optimistas

              Tener una actitud positiva ante la vida, lo único que nos proporciona es bienestar. De ahí, que las personas optimistas consigan sus objetivos a pesar de los obstáculos. Para ayudar  a los más pequeños y pequeñas a desarrollar esta actitud:

ü Daremos un modelo apropiado porque la actitud se contagia de forma natural
ü Deberemos de hacerles ver el lado bueno de las cosas

ü Hablarle siempre en positivo


Esperemos que las ideas claves con las que os hayáis quedado tengan como puntos básicos los siguientes:

·        La IE es una habilidad que se puede aprender y enseñar.
·        Los padres y madres somos los principales reflejos y guías de nuestros hijos e hijas.
·        En la etapa 0-6 años es fundamental formar una base emocional, para lograr un nivel adecuado de bienestar y felicidad para el futuro.

·        Cultivar las emociones te hará más fuerte y feliz.

¡A continuación os dejamos cuentos, webs y blogs para empezar el camino de la inteligencia emocional!

Cuentos de Begoña Ibarrola:
“¡Yo soy el mayor!” (Celos) Ed. SM
“¿Qué le pasa a Mugán?” (Tristeza) Ed. SM
“Peligro en el mar”. (Alegria y Optimismo) Ed.SM
“Crisol y su estrella”. (Confianza en uno mismo).Ed.   SM
“Jirafa Timotea”. (Rechazo y Amistad). Ed. SM
“Historia de una lata”. (Ilusión). Ed.SM
“Correprisas y tumbona”. (Ansiedad).Ed.SM
“Un jarrón de la China”.(Miedo). Ed. SM
“El club de los valientes”. (ValentÍa). Ed. SM
“Simbo y el rey hablador”.(Empatía). Ed. SMÇ
“Chusco, un perro callejero”. (Solidaridad). Ed.SM
“El ladrón de estrellas”. (Amor). Ed.SM
“El oso gruñón” (Enfado). Ed. SM

- Proyecto INTEMO. Laboratorio de emociones, Universidad de Málaga.
                 http://campusvirtual.uma.es/intemo/
                http://emotional.intelligence.uma.es
- Psicología positiva
- Blog de inteligencia emocional.EITB
                http://www.blogseitb.com/inteligenciaemocional
- Blog de Inteligencia Emocional. EITB     
                http://www.inteligencia-emocional.org/
                http://eiconsortium.org/
                http://www.6seconds.org/
- Grup de Recerca en Orientació Psicopedagógica
                http://www.ub.es/grop/

Bibliografía:

·        Bisquerra, R. Educación Emocional: propuestas para educadores y familias. Ed. Descleé de Brouwer.
·        Céspedes, A, Educar las emociones. Ed. B
·        Chias, M. y Zurita, J. EmocionArte con los niños. Ed. Descleé de Brouwer.
·        Elias, M., Tobias y Friedlander,B. Educar con Inteligencia Emocional. Ed. Plaza y Janés.
·        Goleman, D. Inteligencia Emocional. Ed. B.
·        Palou, S. Sentir y crecer. El crecimiento emocional en la infancia. Ed. Graó.
·        Perpiñan, S. La salud emocional en la infancia. Ed. Narcea.
·        Clemes, H., Bean, R., Clark, A. Como desarrollar la autoestima en niños y adolescentes. Ed. Debate/circulo.
·        Segura, M. y Arcas, M. Educar las emociones y los sentimientos. Ed. Narcea

·        Harrison, S. La infancia feliz. Ed. La llave.

Autoras:

Elena Marco y Yamila Rodríguez (Técnicas en Atención Temprana del CDIAT Alicante)

Isabel Vaca (Técnica en Atención Temprana del CDIAT Alicante-San Vicente y  Técnica Infanto-Juvenil CRAE San Vicente)