lunes, 30 de mayo de 2016

ATENCIÓN TEMPRANA Y PLASTICIDAD CEREBRAL

El término “Atención Temprana” se refiere a un conjunto de actuaciones dirigidas al niño, su familia y comunidad. Es una atención global en los primeros meses o años de su vida, a través de un tratamiento educativo con intervenciones sanitaria y social, debido a alteraciones en su desarrollo o situaciones de riesgo.

Los programas que se aplican, intentan fomentar las interacciones con las personas del medio que rodea al niño y brindar apoyo a la familia para educarlo. Un objetivo prioritario de la A.T es mejorar sus potenciales madurativos y procurar que el medio favorezca su desarrollo. Permitir una integración del niño con toda su familia, lograr que esté motivado para responder a los estímulos externos, ayudarlo para conseguir independencia; son logros que se pretenden alcanzar en la educación de los niños con discapacidad.

Respetando el ambiente natural del niño y su familia, los profesionales son orientadores de los padres para que adopten sus actividades cotidianas de acuerdo con las características de su hijo.

A lo anteriormente dicho, agregamos el gran descubrimiento de la “plasticidad cerebral o neuronal”, uno de los fundamentos de la A.T, es decir, la capacidad que tiene nuestro cerebro de crear neuronas y modificar las existentes, de “cambiar”. Esto se logra a través de nuestra interacción con el mundo. El desarrollo cerebral necesita el contacto con otros cerebros (interacciones sociales).

El cerebro está cambiando constantemente, con todos nuestros pensamientos y experiencias, es capaz de reorganizarse durante toda la vida.

 La plasticidad alcanza su máximo apogeo en los dos primeros años de vida.

Ahora se sabe que todos podemos ejercitar nuestro cerebro para mejorar, en consecuencia, las perspectivas de cambio en educación son inmensas. Por ejemplo, se ha comprobado que el cerebro puede entrenarse como si de un músculo se tratase.

Si los niños crecen en un ambiente enriquecido cultural y socialmente; se fortalece y fomenta el desarrollo de su individualidad


¡Podemos  hacerlo con nuestros hijos! Y recordemos 

¡Nunca es tarde para aprender!

Bibliografía:

El cerebro que se cambia a sí mismo. Norman Doidge, Aguilar, 2008.

Redes: Plasticidad cerebral. Eduardo Punset y Sarah J. Blakemore.

Vaillend, C.;Poirier,R. Y Laroche, S. (2008). Genes, plasticity and mental retardation. Behavioural Brain Research, 192, 88-105.

Flórez, J. (2007). Bases neurobiológicas de AT. En A. Miñán (coord), De la AT a la escuela (pp. 11-21). Granada: Natívola.



Autora: Silvia Pérez Iberra (Maestra de primaria)



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