sábado, 22 de octubre de 2016

¿QUÉ ES LA TARTAMUDEZ?


 
Hoy, día 22 de octubre, se celebra el Día internacional de Concienciación sobre la Tartamudez. Desde APSA, nos gustaría apoyar esta campaña y divulgar algunas aclaraciones y recomendaciones al respecto.

Es una alteración de la fluidez del habla de origen neurológico, caracterizada por ocurrencias frecuentes de uno o más de los siguientes fenómenos:

Fluidez
  • Repetición de sonidos “p…p…p…p…pelota”,  sílabas “pa…pa…pa…papá” o palabras pero…pero…pero”
  • Bloqueos“¿qué.....(silencio, mientras mantiene la boca abierta) quieres?”
  • Repeticiones de partes de palabras con ritmo irregular o tensión
  • Alargamiento de sonidos con una duración de varios segundos: “eeeeeese coche”
  • Velocidad rápida del habla
  • Circunloquios, muletillas…
 Fisiológicos
  • Tensión facial
  • Signos de tensión general o movimientos asociados al habla (gestos, tics…)
  • Síntomas somáticos de ansiedad (tensión muscular, sudoración, etc.)
  • Esfuerzo al hablar
 Emocionales
  • Temor a hablar
  • Evitación de situaciones de habla
  • Ansiedad
 Cognitivos
  • Pensamientos negativos
  • Anticipación del tartamudeo
  • Inseguridad
  • Baja autoestima

Suele iniciarse en la edad preescolar de manera abrupta y presenta ciclos de severidad y remisión, a diferencia de la disfemia evolutiva que es más lenta y progresiva y tiende a desaparecer.


SEÑALES DE ALERTA
  • El número de repeticiones es elevado (más de tres veces).
  • Movimientos asociados al habla en la cara o el cuerpo, de esfuerzo y tensión: ”cerrar los ojos, “hacer muecas”, “mover el cuello o las manos” como para ayudarse, cuando se está bloqueando.
  • Habla rápida e impetuosa.
  • Se observan síntomas de evitación del habla en el niño.
  • Existen antecedentes familiares.
¿CÓMO PODEMOS AYUDAR EN CASA?

En primer lugar, debemos crear un ambiente de normalidad cuando el niño esté hablando. En ningún caso debemos llamarle la atención. Esto solo logrará ponerlo nervioso y bloquearlo.

Además, debemos adaptar el lenguaje a las dificultades del niño:
  • Permitir que el niño exprese aquello que desea, escuchándole con atención y dándole tiempo para que lo haga. Escuchar lo que dice, no cómo lo dice.
  • Reducir el número de preguntas, sustituyéndolas por comentarios o sugerencias sobre lo que estamos hablando
  • Reducir la velocidad del habla, intentar hacerlo de forma más lenta y relajada, con un lenguaje muy sencillo y bajar el volumen.
  • No exigirle que hable, de manera que su habla se convierta en algo espontáneo y no algo  forzado (p.ej.: “di por favor”, “di gracias”, “cuéntale a papá qué has hecho hoy”)
  • Esperar a que el niño termine de hablar evitando interrumpirle. Es posible que el niño sienta que debe hablar más deprisa, y eso, sumado a que ha de volver a empezar a hablar, multiplica la probabilidad de que aparezca el bloqueo en el habla.
Frente a las repeticiones o bloqueos:
  • Disimilar nuestras reacciones de preocupación y ansiedad (expresadas verbal y corporalmente) cuando él habla.
  • No dar ayuda para salir de ellos si el niño no lo pide, como por ejemplo, acabar frases o intentar adivinar palabras o decirle: “para, respira, tranquilo…”.
  • Controlar la conversación si los bloqueos empiezan, simplificando las intervenciones del niño o tratando de disminuir su participación.
  • Y por supuesto nunca hacerle repetir.


Y no olvidar que nunca es demasiado pronto para intervenir. Está demostrado que la prevención y la intervención temprana elimina en muchos casos el problema y en otros evita dificultades más graves en la edad adulta.


¡¡¡EL OBJETIVO ES PODER COMUNICARSE!!!

BIBLIOGRAFÍA:
Fundación Española de la Tartamudez
Fernández- Zúñiga. A. (2014) Habilidades del terapeuta de niños y adolescentes. Ed Pirámide.


AUTORA:
Rosa Esclapez. Logopeda del CDIAT-CRAE  de APSA de San Vicente del Raspeig, Alicante

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