miércoles, 23 de mayo de 2018

MUCHO MAS QUE ABUELOS Y ABUELAS




La figura de los abuelos y las abuelas siempre ha sido muy importante en la vida de los nietos y nietas, y decimos siempre porque a pesar de los cambios que han ido surgiendo en nuestra sociedad, su papel es fundamental.

Cuando hablamos de cambios nos estamos refiriendo a la influencia que ha tenido la incorporación de la mujer al mundo laboral, la dificultad que existe para poder conciliar vida personal y vida laboral y las aspiraciones que nos está transmitiendo la sociedad a nivel material, económico y laboral para que a día de hoy sean los abuelos y las abuelas los encargados de cuidar a las nietas y a los nietos, ya que tanto la madre como el padre están activos laboralmente y entre otros recursos, eligen que pasen al cuidado de éstos y éstas cuando están trabajando.

Pero como decíamos anteriormente, los cambios no han hecho que la figura del abuelo y de la abuela sea tan diferente, y por lo tanto, tampoco hará que el papel de ellas y de ellos lo sea. Por ejemplo, consideramos que nuestros abuelos y abuelas son:


  - Historiadores familiares, es decir, son la identidad familiar y van transmitiendo al resto de la familia su propia cultura familiar.
  - Fuente de cohesión, ya que son capaces de unir hasta a los miembros más alejados de parte de la familia extensa, "aglutinadores de las familias". Además, son buenos negociadores entre madre, padre e hijos e hijas.
   - Modelos, y es que son el punto de referencia para el padre y la madre (hijo o hija de éstos y éstas) y modelos de comportamiento para el resto de la familia.
   - Apoyo afectivo y económico, haciendo hincapié en ese amor incondicional que les caracteriza.
   - Dispensadores de tiempo, a veces pueden llegar a pasar más tiempo con sus nietos y nietas que el propio padre y madre, haciendo que estos momentos sean únicos y especiales.
  - Colaboradores de la crianza, ya no sólo refiriéndonos al cuidado de los nietos y nietas, sino también a la colaboración con las tareas diarias, la ayuda en los momentos difíciles, etc.
  - Fuente de afecto, pasan bastante tiempo jugando con los nietos y nietas y disfrutando de estas situaciones.



Pero, ¿qué pasa cuando tenemos un nieto o nieta con diversidad funcional o riesgo de padecerla? Pues mención especial merecen los abuelos y las abuelas de niños y niñas con algún tipo de diversidad funcional, sea física o mental.


Y es que las abuelas y abuelos de hoy en día están hechos de otra pasta. Han visto la evolución que ha sufrido el mundo de la discapacidad, donde no solo el uso de los términos ha cambiado, (totalmente obsoletos y en desuso por sus connotaciones negativas y peyorativas), sino también el trato que se les ofrece a las personas con algún tipo de limitación, (recordemos que no hace mucho tiempo cuando en una familia nacía una persona con discapacidad apenas salía a la calle).

Miran atónitos el surgir de nuevas disciplinas y tratamientos, hidroterapia, musicoterapia, integración sensorial, etc. y se sumergen en este mundo aprendiendo y poniendo en marcha cosas nuevas día a día.

Pero sufren, ¡vaya si sufren!, y además por partida doble y desde lo que más se quiere en este mundo, por sus hijos y sus hijas. Porque no hay cosa peor que ver sufrir a una hija y a un hijo, y si a eso le sumamos el sufrimiento por una nieta o un nieto, el día a día se vuelve muy duro. Esto no minimiza lo más mínimo la conexión que se establece entre ambos.

Y es que el vínculo que los abuelos y las abuelas establecen con sus nietas y nietos es único y especial. Nos faltarían palabras para describirlo, ya que traspasa cualquier relación que puedas establecer o crear con otra persona.

Pero como progenitores de niños y de niñas con algún tipo de diversidad funcional, ¿qué esperamos de nuestros abuelos y abuelas?:

  - Que traten a nuestro hijo y nuestra hija como han tratado a sus hermanos y hermanas o a sus primos y primas, etc.
  - Que acepten y respeten nuestras decisiones sin juzgar,
  - Que nos acompañen y participen en tratamientos,
  - Que estén dispuestos a aprender,
  - Que celebren todos los logros y avances conseguidos, incluso los más pequeños,
  - Que muestren interés por lo que proponemos e iniciamos,
  - Y sobre todo, que se cuiden, porque los necesitamos.

Porque son fundamentales en nuestro día a día y son pieza clave en la vida de nuestros hijos y nuestras hijas.



Hay veces que los abuelos y las abuelas también necesitan de un tiempo para ir asumiendo esta nueva realidad en la que nos encontramos, mientras llega este momento una forma de mantenerse activos y activas y ser partícipes, la encuentran de la siguiente manera: acompañan al médico, actúan de taxistas, preparan algún guiso o comidas, ayudan económicamente, etc. todo ellos según sus posibilidades.

La conexión y la mirada que un abuelo y abuela mantienen con su nieto y nieta genera un destello y una luz tan única, que es difícil de encontrar en cualquier otro lugar.

Autoras:

Ainhoa Aguado,
Técnico en Atención Temprana en el CDIAT de Alicante.

Isabel Vaca,
Técnico en Atención Temprana en el CDIAT de Alicante y San Vicente de APSA.
Técnico Infanto Juvenil en el CRAE de San Vicente de APSA.


Bibliografía:

Familia y desarrollo humano. Palacios, J. y Rodrigo, M. J. (1998). Madrid Alianza.

Atención temprana y familia. Como intervenir creando entornos competentes. Perpiñan, S. (2009). Madrid Narcea.

Abuelos y abuelas de nietos con discapacidad. Un apoyo fundamental para toda la familia. Manual de orientación. Fundación Nexe.

Cuaderno de Buenas Prácticas FEAPS. Taller de abuelos.

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