miércoles, 4 de julio de 2018

UN “MUNDO SOCIAL”


Vivimos en una realidad compartida, nuestro mundo se basa en relaciones sociales, en interacciones con las personas que nos rodean; todos los días iniciamos conversaciones, expresamos afecto a un ser querido, damos las gracias, hacemos un cumplido, nos quejamos, etc.  En definitiva, el ser humano es un ser social desde que nace, por lo que resulta preciso que desde bien pequeños comencemos a familiarizarnos con estas competencias necesarias para vivir en sociedad, las habilidades sociales.



¿QUÉ SON LAS HABILIDADES SOCIALES?

Las  habilidades sociales son un conjunto de conductas aprendidas que permiten al individuo desarrollarse en un contexto interpersonal expresando sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o derechos de un modo adecuado a la situación. Estas son necesarias para la adaptación del individuo a su entorno, influyendo en todas las áreas de la vida (están presentes a nivel laboral, familiar, en cuanto a las amistades, etc.).
Algunas de las habilidades sociales, entre otras muchas, son las siguientes:
  • Asertividad: forma de actuar que permite a la persona expresar sus ideas, sentimientos y derechos sin sentir ansiedad y sin herir a la otra persona.
  • Empatía: capacidad de comprender el punto de vista de los demás.
  • Comunicación: tanto verbal (iniciar una conversación, saludar, despedirse, etc.) como no verbal (expresión gestual o facial adecuada a cada situación).
  • Habilidades para la correcta expresión de sentimientos negativos: saber expresar la ira, la tristeza, la frustración, etc.,  de forma asertiva y no agresiva.
  • Escucha activa: escuchar a la otra persona sin interrumpir y mostrando interés en el discurso. 
  • Disculparse.
  • Dar las gracias.
  • Pedir ayuda.
  • Expresar afecto.
  • Pedir permiso.
  • Realizar bromas de forma adecuada.
  • Resolver los problemas.
  • Decir “no”.
  • Etc.

LAS HABILIDADES SOCIALES EN LA INFANCIA

La infancia resulta un periodo clave para el aprendizaje de estas competencias, influyendo así en un buen funcionamiento psicológico, social y académico. El desarrollo social está estrechamente vinculado al evolutivo, ya que a medida que los niños y niñas van creciendo, sus habilidades sociales mejoran y se amplían: a edades muy tempranas, durante la etapa preescolar, comienzan cambiando el juego solitario por el juego compartido, desarrollan las comunicación verbal e interacción con pares, comparten sus juguetes, saludan, se despiden, etc.  Al mismo tiempo que inician la etapa escolar y se  establecen nuevas relaciones con sus compañeros, comienzan a comprender las normas y a establecer roles sociales,  hacia los 4 años se empiezan a desarrollar las relaciones de amistad, y  a los 5 años pasan a establecer grupos en los que existe una gran implicación, participación y cooperación.


ESTILOS DE COMUNICACIÓN


Además, siempre que se habla de habilidades sociales, es necesario también  decir que existen 3 estilos comunicativos, el pasivo, el agresivo y el asertivo, que cumplen distintas características:


¿CUÁL ES NUESTRO PAPEL?

El trabajo tanto de las profesionales y los profesionales como de los padres y las madres es favorecer el aprendizaje de las habilidades sociales, otorgando un estilo de comunicación asertivo.  Los niños y niñas aprenden cómo deben comportarse, y la mayoría de las veces es por imitación, por ello es muy importante que las personas cercanas al entorno del niño y de la niña muestren modelos adecuados de comunicación, dando un ejemplo de cómo se deben llevar a cabo las interacciones sociales.

PROBLEMAS DERIVADOS DE LA FALTA DE HABILIDADES SOCIALES

Cabe destacar que la falta o el escaso desarrollo de estos aprendizajes a edades tempranas puede desencadenar problemas como la dificultad para establecer relaciones de amistad con iguales, problemas para relacionarse con los demás, baja autoestima, malestar emocional o problemas escolares a nivel de rendimiento o comportamientos disruptivos.

Es necesario educar a los niños y niñas en una forma adecuada de comunicación, para evitar estos problemas y para llegar a un adolescencia socialmente competente.

BIBLIOGRAFÍA

Lacunza, A., Contini, N. Las habilidades sociales en niños y adolescentes. Su importancia en la prevención de trastornos psicopatológicos. Fundamentos en humanidades, 2011.Vol.12

Lacunza, A. Las habilidades sociales y el comportamiento prosocial infantil desde la psicología positiva. Revista Pequén, 2012. Vol. 2, n° 1

Proyecto Equal . Educa Aragón. HABILIDADES SOCIALES: Material didáctico.


Palacios, J., Marchesi, A., y Coll, C. (1990). Desarrollo y Educación: 1. Psicología Evolutiva. 2ª Edición. Madrid: Alianza.

Autora:
Esmeralda Martínez Gonzálvez

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