jueves, 15 de marzo de 2018

MINDFULNESS Y ADOLESCENTES





El mindfulness, traducido comúnmente como atención o conciencia plena, ha sido descrito como una clase de conciencia centrada en el presente, no elaborativa ni condenatoria, en la que cada pensamiento, sentimiento o sensación que surge en el campo atencional es reconocido y aceptado tal y como es (Segal, Williams y Teasdale, 2002). Existen múltiples definiciones de mindfulness, pero en ellas coinciden tres elementos fundamentales, según señala Germer (2005): conciencia, momento presente y aceptación.


Esta práctica se ha convertido en una modalidad de intervención prometedora para mejorar la calidad de vida en las personas en múltiples aspectos.

Beneficios en adolescentes

Dado que la adolescencia es una etapa vital en la que se enfrentan a grandes cambios biopsicosociales, es parte de nuestra responsabilidad enseñar habilidades que puedan ayudarles a manejar y afrontar diversas situaciones. Por ello, destacamos los beneficios de la práctica de mindfulness en esta fase. Shapiro, Brown y Astin (2008) han delimitado tres grandes áreas en las cuales se han observado efectos positivos:

- Rendimiento cognitivo y académico

Se ha encontrado que el mindfulness mejora los niveles atencionales, así como también incrementa la habilidad de mantener y de orientar la atención (Jha, Krompinger y Baime, 2007). De esta manera, se ha empleado con efectos beneficiosos sobre la sintomatología en personas diagnosticadas con autismo y con TDAH (Zylowska et al., 2008). A su vez, mejora la flexibilidad mental y ayuda en el procesamiento de la información con una mayor rapidez y exactitud (Slagter et al., 2007). Por último, se ha demostrado que puede mejorar el rendimiento académico (Cranson et al., 1991).

- Salud mental y el bienestar psicológico

Numerosos estudios han reflejado que el mindfulness puede ser utilizado con éxito para reducir los síntomas de estrés, ansiedad y depresión, así como para mejorar el bienestar general (Brown, Ryan y Creswell, 2007; Biegel, Brown, Shapiro y Schubert, 2009). También existen evidencias de que mejora la regulación emocional y la calidad del sueño.

- Desarrollo integral de la persona

Además de las capacidades consideradas más tradicionales, cada vez prestamos más atención al desarrollo de las habilidades interpersonales y el equilibrio emocional. En el contexto educativo, diversas investigaciones han mostrado que el mindfulness contribuye al desarrollo de la creatividad para la resolución de problemas (Langer, 2006; Ostafin y Kassman, 2012), a la mejora el desarrollo de las habilidades en las relaciones interpersonales (Carson, Carson, Gil y Baucom, 2004), y al incremento de las respuestas de empatía.


Inicio desde las aulas

Una de las formas más acertadas para iniciar la práctica y aprendizaje del mindfulness es desde las mismas aulas. De unos años para acá nos encontramos con que cada vez más centros educativos están incluyendo programas de mindfulness entre sus alumnos y alumnas como un novedoso proyecto para alcanzar los efectos positivos descritos.* Consideramos que es una iniciativa pionera y muy interesante, así como también recordamos la importancia de la calidad en la formación en esta práctica por parte de los y las docentes.


Es importante tener en cuenta una serie de factores a la hora de introducir el mindfulness en las aulas:
  • Es fundamental mantener la motivación de los alumnos y de las alumnas, por lo que debe ser atractivo y divertido
  • Tener una perspectiva de la enseñanza
  • Emplear una comunicación sencilla y comprensible en las instrucciones que se dan
  • Integrarlo en actividades cotidianas y tratar de fomentar estrategias para el desarrollo del mindfulness en otros contextos fuera del aula
  • Mantener la colaboración entre alumnos y alumnas


*En el apartado de bibliografía dejamos unos enlaces web sobre noticias relacionadas.

Programas y ejercicios de mindfulness

En cuanto a los programas y ejercicios de mindfulness, a continuación mencionaremos los más relevantes desde el ámbito educativo dirigidos a adolescentes.

En primer lugar, cabe destacar el programa TREVA (Técnicas de Relajación Vivencial Aplicadas al Aula), en el que mindfulness forma parte como una de las doce unidades didácticas del programa.

También “Aulas Felices”, el cual es un programa educativo basado en la psicología positiva y dirigido a alumnas y alumnos de todos los ciclos educativos. En uno de sus capítulos se establecen los principios prácticos de la atención plena.

Otros programas disponibles para el entrenamiento en adolescentes serían:


Por último, comentaremos algunos ejercicios específicos de mindfulness que pueden ser atractivos para la aplicación en adolescentes:





Como conclusión, vemos que la práctica del mindfulness puede conllevar múltiples beneficios en adolescentes y ser una herramienta útil en la mejora de la calidad de vida, por lo que sería conveniente su desarrollo y aprendizaje apropiado.



- Enlaces web sobre noticias de Centros Educativos implementando Mindfulness:

https://www.elconfidencial.com/espana/andalucia/2017-09-30/mindfulness-asignatura-bachillerato-la-asuncion_1452374/

http://www.lne.es/oviedo/2017/08/28/emociones-afectividad-mindfulness-entran-curso/2155360.html

http://www.periodicoelnazareno.es/el-ies-cantely-y-el-vistazul-acogen-un-novedoso-proyecto-de-mindfulness/

https://www.educaciontrespuntocero.com/experiencias/mindfulness-en-el-aula-cinco-minutos-de-clase-muy-rentables/30030.html 

https://www.educaciontrespuntocero.com/recursos/educacion-emocional/mindfulness-matematicas/58435.html


Bibliografía:


Brown, K.W., Ryan, R.M. y Creswell, J.D. (2007). Mindfulness: Theoretical foundations and evidence for its salutary effects. Psychological Inquiry, 4, 211-237.

Cranson, R.W., Orme-Johnson, D.W., Gackenbach, J., Dillbeck, M.C., Jones, C.H. y Alexander, C.N. (1991). Transcedental meditation and improved performance on intelligence-related measures: A longitudinal study. Personality & Individual Differences, 10, 1105-1116.

Jha, A., Krompinger, J. y Baime, M. (2007). Mindfulness training modifies subsystems of attention. Cognitive, Affective, & Behavioral Neuroscience, 7, 109–119.

Segal, Z.V., Williams, J.M.G. y Teasdale, J.D. (2002). Mindfulness-based cognitive therapy for depression: A new approach to preventing relapse. The Guilford Press: New York.

Shapiro, S.L., Brown, K.W. y Astin, J.A. (2008). Toward the integration of meditation into higher education: A review of research. Recuperado de: https://www.colorado.edu/ftep/sites/default/files/attached-files/shapiroresearchreport.pdf

Zylowska, L., Ackerman, D.L., Yang, M.H., Futrell, J L., Horton, N.L., Hale, T.S., Pataki, C. y Smalley, S.L. (2008). Mindfulness meditation training in adults and adolescents with ADHD. Journal of Attention Disorders, 11, 737–746.



Autora: Andrea Madrid
Terapeuta del CRAE de APSA (Alicante)

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