martes, 4 de julio de 2017

ALIMENTACIÓN Y HABLA




¿Qué es la alimentación complementaria (AC)?

Según la Organización Mundial de Salud (OMS), la alimentación complementaria (AC) es el proceso que comienza cuando la leche materna, ya no es suficiente para cubrir las necesidades nutricionales de un lactante, por lo que necesita un aporte suplementario para complementar la nutrición del lactante. En otras palabras, se introduce alimentos sólidos y líquidos para complementar la lactancia materna

¿Cuándo dar a nuestros hijos/as alimentos de consistencia más sólida?

Según la OMS los límites de edad óptima para ofrecer AC son entre 6-12 meses. De forma general, hasta los 4 meses el sistema neuromuscular del niño permitirá deglutir líquidos, de 4 a 6 meses podrá deglutir semisólidos y será a partir de los 6 meses cuando se podrá poner en marcha el proceso de masticación. Aproximadamente de los 4 a 6 meses el bebé permanece más tiempo despierto, muestra mayor interés de su entorno y domina la posición sentado con apoyo, factores que facilitan la introducción de las modificaciones alimentarias.


¿Es importante establecer una correcta alimentación para una buena articulación del habla?

En la literatura, existe controversia en determinar si una correcta alimentación, desde el punto de vista de la consistencia de los alimentos, puede influir en una correcta articulación del habla.

Por una parte, hay autores que explican, que no existe relación entre la consistencia de los alimentos y problemas en el aspecto fonético de la producción del habla.

Otros exponen, los niños que rechazan alimentos sólidos muestran una hipotonía de los órganos fonoarticulatorios en diferentes grados de intensidad, repercutiendo al mismo tiempo  en el habla  (distorsiones, sustituciones y omisiones de los fonemas).

Es necesario tener en cuenta que los alimentos de consistencias más sólida son estímulos fuertes, y son una fuente de información sensorial como motora que ayudan a desarrollar la función masticatoria, el crecimiento de los dientes y nos ayuda a tomar conciencia de nuestra estructura intraoral. También nos ayudan a tonificar y fortalecer los músculos que forman parte de toda nuestra estructura orofacial. 

Para una correcta articulación de los fonemas es importante aunque no determinante, que los músculos y los órganos implicados como (labios, lengua ...) mantengan un equilibrio en cuanto a tonicidad, agilidad, coordinación, sensibilidad, etc. Por lo tanto establecer una alimentación rica en diferentes consistencias podrá ser un elemento más a considerar en el entramado fonoarticulatorio. 

¿Qué podemos hacer si nuestro hijo/a rechaza o no ha iniciado la transición hacia los alimentos sólidos?
La/el logopeda, puede ayudar a orientar a las familias cómo ir introduciendo poco a poco dichos alimentos, siguiendo una programación personalizada e individualizada. El primer paso sería evaluar el estado del niño/a en cuanto a los tipos de alimentos que sí ha incorporado en su dieta alimentaria. Posteriormente y de forma progresiva se iría introduciendo los nuevos, empezando con texturas más suaves y de consistencia homogénea. 

Por último se iría variando por texturas, sabores y consistencias.



Referencias bibliográficas:
  1. Lizaur ABP. Nutrición pediátrica. Gac Med Mex. 2011;147:41.
  2. Lázaro A. Alimentación del lactante sano. Hosp Tarrasa, Hosp Clínica Zaragoza. 2011;I,287-295
  3. Dornelles S. Distúrbios da deflutição. 2012;
  4. Pena CR, Medeiros De Britto Pereira M, Mandelbaum E, Bianchini G. CARACTERÍSTICAS DO TIPO DE ALIMENTAÇÃO E DA FALA DE CRIANÇAS COM E SEM APINHAMENTO DENTÁRIO. Characteristics of food consistence and speech production in children with normal occlusion and malocclusion related to tooth crowding. Rev. CEFAC. 2008;1(10):58-67.
  5. Costa ACN da. Fonoaudiologia e dieta alimentar na dentição decídua. 1998;

Autora:
Margarita Ivorra Zaragoza  Logopeda col. 08-4169 CDIAT Alicante, APSA. 

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