martes, 21 de enero de 2014

CÓMO AFECTA EL DIVORCIO A LOS HIJOS


Autora: Pilar Estévez Casellas, Terapeuta de APSA



Si nos atenemos a los datos estadísticos acerca del divorcio, este no para de crecer en los últimos años y podemos considerar que son muchísimos los niños que se enfrentan a la idea de la separación de sus padres.

Según recientes estadísticas, se puede decir que aproximadamente una de cada dos bodas termina en divorcio. 

La separación de una pareja no se puede considerar un asunto de dos si hay niños de por medio. La ruptura de la unidad familiar resulta siempre muy difícil de asimilar, aunque se produzca tras un periodo de desacuerdos y conflictos que afectan a todos los miembros de la familia. Sin lugar a dudas, los niños que pasan por este episodio vital son, según lo confirman numerosos estudios, los que más sufren por ello.







Como decimos, los hijos son las mayores víctimas de la separación y es que su entorno, hogar, todo lo que han conocido se viene abajo de pronto, a veces  sin que nadie se lo explique ni les pregunte acerca de ello.

Su reacción ante ello (tristeza, enfado, ansiedad…) no es algo que se pueda generalizar, cada niño lo interioriza y supera a su manera.

Sin duda el grado de sufrimiento en cada niño es diferente, así como las características y duración del efecto que produzca en él esta separación. Sin duda, va a depender en gran parte de su edad, sexo y personalidad del pequeño, así como de cómo vivencie el suceso.
También, es importante el contexto familiar (intensidad y duración del conflicto entre los progenitores), y social (cambios que la separación provoca en su vida, mudanzas, cambio de escuela, situación económica…).

Lo que sí esta demostrado, es que el período más crítico del divorcio para los hijos, es siempre el año posterior a que se produzca la separación, es el momento en el que sus vidas se reorganizan. Una vez que ha pasado el primer año después del divorcio, poco a poco va disminuyendo la ansiedad que provoca este suceso en el niño.

Podemos decir que de modo general, los problemas más frecuentes que ocasiona un divorcio a los niños, son de tipo emocional. Debemos entender que su entorno que consideraban seguro, ha cambiado y esto les provoca sentimientos de pena,  miedo, enfado,  culpa y  soledad en mayor o menor intensidad.
 
Es común que estos sentimientos provoquen regresiones en sus conductas, por ejemplo que coman peor, no rindan en el colegio, problemas para conciliar el sueño…

En el próximo artículo nos centraremos en comentar como afecta el divorcio a los niños según sus edades.

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