miércoles, 26 de junio de 2019

¡VAMOS A LA PLAYA!



Fuente: Playmobil ( https://www.playmobil.es/ )

        Muchos niños y niñas menores de 6 años y, en mayor medida, si se encuentran en el espectro autista o presentan peculiaridades en su neurodesarrollo (problemas de integración sensorial, alteraciones en la comunicación, rigidez cognitiva o intereses inusuales) pueden mostrar rechazo, rabietas o conductas inadecuadas ante lo que en teoría pretende ser un idílico día en la playa.


        Nos están dando pistas de que necesitan ayuda para registrar este lugar lleno de arena, agua y gente como un sitio seguro y placentero.

         Para empezar, debemos ponernos en la piel de una persona que jamás haya estado en la playa, para ser conscientes de la cantidad de novedades que implica: nuevos sonidos, olores y texturas, sin apenas ropa que nos proteja, bullicio, mucha gente, gran luminosidad, espacios abiertos…

         Es lógico, pues, que debamos tener algunas consideraciones previas y contar con herramientas apropiadas para que la playa acabe siendo un planazo para toda la familia.

1. Realizar aproximaciones sucesivas para conocer el entorno.

          Caminar por el paseo, bajar a la arena con zapatos, tocar el agua sólo con al mano… Se pueden realizar en días diferentes, respetando el ritmo de adaptación de cada niño.

        Acostumbrarse y reconocer los objetos que llevaremos a la playa: ir en bañador, usar las chanclas o la gorra; jugar con los cubos y la pala en la bañera, … ponerse la crema de sol.
Para el proceso de adaptación se recomiendan visitas frecuentes de corta duración.

2. Elegir para nuestras primeras excursiones un horario en el que no haya demasiada gente (primeras horas de la mañana o últimas horas de la tarde) o días de menor afluencia.


3. Mantener una actitud tranquila y segura que trasmita a nuestros hijos y nuestras hijas “el empujón” que necesitan para atreverse a vivir estas nuevas experiencias.

4. Llevar dentro de la bolsa de playa su peluche, cuento preferido o cualquier objeto que le ayude a encontrar un estado de calma y seguridad.


* El uso de tabletas o móviles nunca será la primera opción puesto que aíslan de otras sensaciones y no favorecen la progresiva integración de nuevas experiencias. No obstante, en algunas situaciones puede usarse ante rechazos importantes.


5. Anticipar el día de playa, según la edad y capacidades, mediante fotos y pictogramas que nos permitan crear una idea aproximada de lo que sucederá a lo largo de la estancia y recordarlo después. La información visual es importante porque facilita mucho la comprensión y la adhesión a nuevas rutinas, incluso para las niñas y niños que no usan apoyos visuales en actividades cotidianas.  Algunos contenidos que podemos incluir en estas historias o guiones sociales sobre la playa son:

  • Aspectos previos a la llegada a la playa: trasportes, preparación de la bolsa, ropa y complementos.
  • Actividades principales y el orden en las que las realizaremos.
  • Normas básicas para la seguridad: No correr solo, no alejarse de las toallas, no bañarse con bandera roja, poner un límite de hasta dónde me puedo meter en el agua (hasta el ombligo, por ejemplo). Es imprescindible una supervisión constante, pero facilitará la interiorización de dichas pautas de conducta.
  •  Normas de convivencia: No pisar las toallas, no tirar arena, no mojar, por ejemplo.


Se puede descargar algún ejemplo concreto en:


Para individualizar el material y ajustarse a las necesidades de cada familia podéis usar programas muy sencillos como: DictoPicto, PictoDroid Lite o Pictotraductor.


Cuando usemos cuadernos de comunicación o signos será necesario incluir aquellos que pueden ser útiles en este nuevo escenario: los juguetes de playa, la colchoneta, la sombrilla, la toalla… todo aquello que podamos precisar para potenciar la comunicación y por tanto resolver situaciones de estrés.
            Podemos utilizar, además. alarmas o un “time timer” para marcar el final de una actividad y favorecer la transición hacia la siguiente. Hay aplicaciones gratuitas tanto para Android como Apple (Visual Timer
                Familiarizar mediante cuentos o capítulos de dibujos animados que sean significativos para ellos. Por ejemplo:

      - La patrulla canina en la playa. https://www.youtube.com/watch?v=1JsULYoU358
      - La casa de Mickey Mouse. La playa  https://www.youtube.com/watch?v=t2wyr0Wn4sU

 

            En otras ocasiones, podemos detectar dificultades concretas para disfrutar de la playa, las más frecuentes son:

1. No tolera el contacto con la arena

En general, promover actividades en las que vayan aceptando distintas texturas sobre el cuerpo. Tener en cuenta que las áreas más sensibles suelen ser las palmas de las manos y las plantas de los pies.

Algunas ideas pueden ser: amasar plastilina, pintura de dedos, slime, meter la mano en recipientes de arroz, garbanzos o arena. Caminar sobre distintas superficies sin zapatos: moquetas, colchonetas o hierba.

Familiarizar con la arena fuera de la situación de playa:  llevar arena a casa para amasarla o andar sobre ella, encontrar dentro de un cubo de arena piezas de lego, mezclar con algas, conchas o piedras. En cualquier juguetería podemos encontrar sets de “arena mágica” con la que aumentarán su experiencia sensorial.

Fuente: BioGuía ( https://cutt.ly/3hY55N )

2. Hay niños y niñas que no toleran sentirse “manchados” por lo que pueden agobiarse tras unos minutos en la arena. Para ellos podemos empezar llevando esterillas o toallas muy grandes en las que podamos jugar sin mancharnos y después ir incluyendo actividades placenteras con la arena: llenar el cubo, hacer un agujero, esconder los pies, masajes de arena y finalmente rebozarse como una croqueta.

En casos en los que se muestre gran resistencia se puede empezar llevando neoprenos que reduzcan la zona de contacto, zapatillas tipo escarpines o guantes ligeros.

3. Se come la arena de la playa

En el caso contrario, no sólo no les disgusta la arena si no que les gusta masticarla e incluso tragarla. Para evitar esta costumbre podemos ingeniarnos algunos trucos:

Enseñar cosas divertidas qué hacer con la arena: moldes con figuras divertidas, hacer agujeros, llenar los cubos, hacer tartas y por supuesto, muchos castillos.


Llevar sus mordedores colgados del cuello, favoreciendo que lo lleve a la boca en lugar de la arena.

                  Fuente: http://combesfam.blogspot.com/ 

4. No quiere bañarse en el mar

En muchas ocasiones, aunque les guste mucho el agua de la bañera o las piscinas, muestran fobia del mar. Quizás necesiten algo más de tiempo para familiarizarse con el sabor salado o el vaivén de las olas.

Hacer un agujero grande en la orilla o llevar una piscina hinchable y llenarlos de agua de mar será una buena iniciación.

Es conveniente empezar a familiarizarse entrando de espaldas (sin mirar hacia el horizonte) pues reduce mucho la sensación de inseguridad.

A algunos niños o niñas les resultará más agradable entrar al mar con unas zapatillas de agua.

5. Le encanta el mar y no tiene conciencia de peligro

Incluso en los casos que necesitamos un periodo largo de familiarización con el mar, lo normal es que acabe siendo el elemento preferido de la playa.

Muchas veces el problema acaba siendo como evitar que se aleje más de lo conveniente de la orilla. Por supuesto, lo primero es la seguridad y la supervisión constante, en algunos casos será necesario coger a la niña o al niño desde la muñeca o alguna parte del traje de baño.


Realizar una historia social en el que se fijen las normas del baño: siempre con un adulto, no quitarse el chaleco o no avanzar cuando el agua lleve al ombligo.

Es interesante anticipar visualmente que no todos los días que se vaya a la playa se podrá bañar, enseñando a mirar las banderas. Al respecto os recomendamos esta dirección: https://slideplayer.es/slide/1022999/

6. Le encanta el agua y no tolera esperar para iniciar el baño

Es frecuente que si guste el mar, pero sea difícil mantenerse en la arena y esperar a que sea el momento apropiado.
Para mejorar esta tendencia que puede complicar mucho un día de playa, os damos las siguientes ideas:
        - Planificar el ritmo y secuencia de las actividades y presentarlo mediante pictogramas de forma anticipada (en un cuento leído desde días antes, en un llavero de pictogramas).
    - Generar juegos compartidos en la arena, con palas y pelotas, cubos, moldes, camiones o volquetes…. dando alternativas divertidas que puedan competir con el momento de baño.
       - Usar el “Time Timer” o cualquier alarma para avisar del momento en el que comenzará el baño.

7. Tiene necesidad de explorar, y quiere recorrer toda la orilla

Ante un espacio amplío y diáfano muchas niñas y niños les resulta fascinante correr grandes distancias. Para evitar que se convierta en una costumbre que dificulte acudir en familia a la playa, os recomendamos:

  • Ayudas visuales para que sepan que comportamientos se espera, cuáles son las conductas alternativas.
  • Playas pequeñas o de piedra donde está conducta sea más sencilla de prevenir.
  • Límites con apoyos visuales que indiquen el margen de playa en el que se pueden mover (para niños más mayores).



                Paciencia, tiempo, recursos ajustados a la capacidad de comprensión de cada persona con autismo y mucho optimismo, son algunas de las claves para que toda la familia acabe disfrutando de una salida a la playa.

                Desde APSA os deseamos un gran verano, en la playa, en la montaña o en casa pero disfrutando de vuestros hijos y vuestras hijas después de los esfuerzos realizados durante el curso.

Autoras:

Ana Miranzo Gambín. Logopeda. CDIAT – APSA  Alicante

Paz García Martínez. Técnico  Audición y Lenguaje. CDIAT – APSA  Alicante

Referencias:

- Alcantud,  F.,  Rico,  D.  y  Lozano,  L.  (2012). Trastorno del espectro autista. Guía para padres y profesionales.  Valencia: Centre  Universitari  de Diagnòstic i Atenció Primerenca.

- Baixauli, I. y  Roselló, B. (2018).Trastorno del Espectro Autista. Una guía para las Familias. Valencia: Generalitat Valenciana. Conselleria d’Educació, Investigació, Cultura i Esport

- Bodashina, O. (2007). Percepción sensorial en el autismo y síndrome de Asperger. Ávila: Autismo Ávila.

- Cornago, A. (2013). Manual del juego para niños con autismo. Del cucutrás al juego simbólico. Valencia: Psylicom

- Garrigós, A. (2012). Historias sociales activas para Síndrome de Asperger. Valencia: Psylicom

- Grandin, T. (2006). Pensar en imágenes. Mi vida con el autismo. Barcelona: Alba.

- Hodgdon, L. (2002). Estrategias visuales para mejorar la comunicación. Quirk Roberts Publi-shing.

Enlaces de interés:

- Portal Aragonés de la Comunicación Aumentativa y Alternativa: http://catedu.es/arasaac/
- Asociación Navarra de Autismo, ANA. Historias sociales: 
http://www.autismonavarra.com/materiales-y-enlaces-de-interes/historias-sociales-autismo/

Acceso a las herramientas nombradas:


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